Lunes, 23 Marzo 2015 19:57 Publicado en Prevención

 

prevencion23marzo

Master Coach Jacobo Ceniceros
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

No es un trastorno en sí mismo, sino más bien una conducta de riesgo. El término se refiere a las personas que están permanentemente a dieta, o que siguen dietas cada temporada. El riesgo añadido es que la persona piensa que todo lo que come engorda y eso le lleva a probar dietas peligrosas, las conocidas “dietas milagro”.

La conducta de una persona con permarexia no es motivada por la búsqueda de una vida feliz y saludable, sino por pensamientos obsesivos y falta de autoaceptación. Pensar constantemente en qué platillo está “permitido” y cuál “prohibido”, cómo hacer para quemar las calorías consumidas en una comida familiar, cuál es la dieta de moda o qué tan lejos se está de lucir como modelo o artista favorito, hacen que el carácter de la persona se vuelva muy irritable y que se aísle de los demás. En este sentido, es importante mencionar que existen ciertos problemas a nivel psíquico o emocional que se relacionan con la obsesión por evitar el consumo de calorías y permiten crear un perfil de la persona que típicamente sufre permarexia u otros trastornos alimenticios como:

Tener una Autoestima baja. La falta se seguridad en las virtudes propias hace que la persona dé mayor importancia a su cuerpo y apariencia física. Le tranquiliza apegarse a un modelo o estereotipo socialmente aceptado, ya que esto, piensa, le garantizará aprecio. Teme no gustar o no caer bien por no dar la imagen supuestamente esperada.

Ser Autoexigente. Es común que se fije metas difíciles de conseguir, y por ello experimenta frustración continuamente. Suele comparar su aspecto con el de amistades, actrices, actores, modelos o cantantes profesionales y al no igualarlo experimenta confusión y mal humor. También es común que se imponga normas estrictas respecto a lo que “se puede” comer.

Pasividad e indefensión. Evita hacer frente a los problemas cotidianos y guarda para sí lo que piensa o siente. Cree que al discutir con alguien o tomar iniciativas puede ocasionar el surgimiento de alguna riña o malentendido que tenga como consecuencia no ser querido o valorado.

Relaciones sociales inestables. Rehúye comidas o fiestas donde pueda haber platillos “con muchas calorías”. Culpa al anfitrión por no seleccionar un menú menos energético, o tiene actitudes y respuestas agresivas debido a su mal humor.

No reconoce su condición. Piensa que lo que le ocurre es por motivos exclusivamente alimenticios, y no debido a características de su personalidad que podría mejorar o cambiar.

Problemas emocionales. Como consecuencia de lo anterior, es habitual que manifieste ansiedad, depresión o inestabilidad de carácter.

La persona con permarexia ignora, como casi todo el mundo, que los estereotipos de gente exitosa que se difunden a través de los medios informativos son difíciles de igualar.

Además, la delgadez no es sinónimo de triunfo ni de felicidad, vale el esfuerzo aclarar que las celebridades suelen ser casos excepcionales ya que deben tener determinadas características físicas, realizan ejercicio diariamente durante horas, se someten a muchos sacrificios e, incluso, su apariencia es manipulada con trucos fotográficos y programas de computadora para borrar “imperfecciones”.

La persona que sufre de permarexia no reconoce su conducta como un problema y, por ello, tampoco adquiere conciencia de que sus hábitos pueden desestabilizar su organismo.

Someterse a dietas estrictas ocasiona frecuente variación del peso corporal, sin control alguno, y en cada ocasión los kilos que se pierden vuelven a recuperarse, incluso en mayor cantidad.

También pueden presentar disminución de la concentración de la glucosa en sangre (hipoglicemia), padecimientos digestivos como úlcera gástrica, estreñimiento y alteraciones nutricionales por falta de vitaminas, minerales, proteínas e hidratos de carbono.

Se puede considerar que la persona que padece permarexia es susceptible a desarrollar otros trastornos alimenticios, concretamente bulimia o anorexia.

Recomendaciones

Si piensas que pudieras padecer permarexia debido a que lo publicado con anterioridad tiene similitud con tu conducta, lo ideal es acudir con un experto en Trastornos Alimenticios, Psicólogo, Nutriólogo o Coach especializado, a fin de recibir asesoría, aclarar dudas e iniciar tratamiento. También si lo que deseas es controlar o reducir tu peso corporal, acude a un especialista, a fin de crear un plan alimenticio acorde a tus necesidades, mismo que deberás combinar con práctica regular de alguna actividad física y meditación.

Jacobo Francisco Ceniceros Ríos. Master Coach, Lic. en Nutrición Clínica. Clínica de Cirugía, Obesidad y Diabetes en el segundo piso del Hospital Cima. Tel. (662) 259-0977

Martes, 03 Marzo 2015 19:51 Publicado en Prevención

 

prevencion03marzo

Lic .Jacobo Ceniceros
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

La buena nutrición es uno de los pilares de la salud, todos necesitamos de cuatro nutrientes indispensables como el agua, carbohidratos, proteínas y grasas, estos se consideran como macronutrientes, ya que los necesitamos en mayores cantidades y podemos observarlos con mayor facilidad, pero esta vez les hablaré más sobre las vitaminas, también conocidos como micronutrientes, se les llama así principalmente porque se necesitan en menor cantidad que los macronutrientes y no por ello debemos de olvidarlas.
Las vitaminas son sustancias químicas llamadas “aminas” que son necesarias para la vida, cubren funciones específicas en nuestro metabolismo, una deficiencia puede provocarnos aparición de enfermedades y hasta la muerte.

Sus principales funciones son de ser catalizadoras (catalizador = sustancia que acelera una reacción química). Las vitaminas por lo general se combinan con las proteínas para elaborar enzimas activas que a su vez producen importantes reacciones químicas en todo nuestro cuerpo. Con esto podemos imaginar que sin las vitaminas estas reacciones tardarían más en producirse o bien no pudiesen llevarse a cabo.

Lo ideal sería que todos obtuviéramos en los alimentos frescos y saludables todos los nutrientes que necesitamos para gozar de una magnifica salud; sin embargo, lograr esto es prácticamente imposible. En este mundo polucionado y lleno de estrés, el número de calorías que requerimos se ha reducido porque nuestro nivel de actividad física ha disminuido. Esto significa que, de alguna manera, debemos obtener más nutrientes de una cantidad menor de alimentos.

Al mismo tiempo, muchos de nuestros terrenos pierden selenio y muchos nutrientes. Las prácticas de cosecha y transporte vienen dictadas por razones de mercadeo y no por consideraciones nutricionales. Si a esto le añadimos el procesamiento extensivo, el almacenamiento incorrecto y otros factores no es de extrañar que muchos de los productos que llegan a nuestros hogares no cumplen con los requisitos nutricionales necesarios.

Desventajas

• Las presentaciones pueden ser no muy agradables para ingerir.
• Tomar vitaminas requiere de constancia para asimilar los resultados.
• Los multivitamínicos no tienen el mismo efecto que los fármacos pues su eficacia no se ve al instante.
• No todos los multivitamínicos del mercado son de buena calidad.
• Algunas vitaminas consumidas en exceso pueden crear reacciones contrarias a los propósitos deseados.
• Las multivitaminas de mala calidad pueden contener sustancias nocivas para la salud.

Ventajas

• Garantizan una ingesta específica de vitaminas ayudando a mejorar las condiciones de salud en menor tiempo.
• Consumir multivitamínicos es muy seguro, sobre todo si es de buena calidad y proviene principalmente de fuentes naturales.
• No aportan calorías a la dieta.
• Se consiguen sin receta médica.
• Extensa variedad en presentaciones, combinaciones y cantidades.
• Mejoran el estado anímico de quienes las consumen.
• Previenen riesgos a presentar enfermedades.

La cantidad de cualquier vitamina que se debe tomar depende de los requerimientos de la persona. Un programa para mantener la salud es distinto de un programa para superar una enfermedad específica. Si encuentras un multivitamínico que satisface tus necesidades, no olvides tomarlo todos los días. Pero si no contiene la cantidad suficiente de lo que necesitas, quizás debas tomar más de un multivitamínico. En este caso, ten presente que también aumentará tu consumo de los nutrientes adicionales que ese suplemento pueda contener. Lo ideal será consultar con un especialista en la materia, para que ayude a lograr mejores resultados de la manera más sana y en menor tiempo posible.

Jacobo Francisco Ceniceros Ríos, Lic. en Nutrición clínica, Maestría en Coaching. Ced. prof. 5218367. Clínica de Cirugía Obesidad y Diabetes. www.jacoboceniceros.com. Facebook: JacoboCenicerosNutrición. Tels. (662) 217-56 66 y 259-0977

Martes, 17 Febrero 2015 19:47 Publicado en Prevención

 

prevencion17febrero

Dra. Christian Luviano
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

La menopausia representa un evento significativo en nuestra vida, conlleva implicaciones médicas, psicosociales, sexuales y culturales. Actualmente, con el incremento en la expectativa de vida podemos pasar incluso más de un tercio de nuestra vida en la etapa posmenopáusica. Aunque este periodo es otra etapa normal en nuestra vida, nos vemos afectadas por la disminución de estrógenos  en varias partes de nuestro organismo; con la presencia de bochornos, alteraciones en el aparato urogenital, enfermedades cardiovasculares, osteoporosis y alteraciones de la memoria.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a la menopausia como el cese permanente de la menstruación que resulta de la disminución o depleción de la actividad ovárica folicular. Y se puede definir como menopausia hasta que han transcurrido doce meses posteriores al último sangrado menstrual, por lo tanto, este diagnóstico se realiza de forma retrospectiva.

La edad promedio de presentación a nivel mundial es aproximadamente de 51.4 años y en nuestro país es de 49 años, aproximadamente el 90% de nosotras, habremos presentado la menopausia a los 54 años.

Algunas mujeres la pueden presentarla de forma prematura (antes de los 40 años de edad) pero esto solo se presenta en el 1% de la población. En las mujeres que fuman se experimenta entre uno a dos años antes de las no fumadoras.

La perimenopausia es un periodo que incluye el tiempo de los síntomas iniciales previo a la menopausia y que se extiende hasta un año después del último sangrado menstrual.

Los síntomas principales son los vasomotores entre los cuales se incluyen los bochornos y sudoraciones nocturnas que en promedio duran  de 6 meses hasta 2 años las cuales van mejorando y disminuyendo con el paso del tiempo. Las afecciones en el área urogenital por la falta de estrógenos  nos dan síntomas vaginales y urinarios como resequedad vaginal que al no haber una lubricación adecuada en la relación sexual se produce dolor, sangrado e insatisfacción provocando evitarla, favoreciendo problemas psicosexuales en la relación de pareja. Las infecciones genitales al igual que la sintomatología urinaria como la urgencia, incontinencia y las infecciones urinarias de repetición también son favorecidas por la deficiencia de estrógenos el cual se vuelve un círculo vicioso.

El tratamiento hormonal de reemplazo es una alternativa para las pacientes que presentan sintomatología de moderada a severa en donde la calidad de vida de la paciente se ve afectada así como para la prevención de osteoporosis. Los tratamientos hormonales deberán de ser indicados por su ginecólogo de acuerdo a la evaluación obtenida en la consulta y a sus resultados.  Todas tenemos necesidades terapéuticas diferentes en donde el tipo de anticonceptivo, las dosis, la vía de administración y el tiempo del tratamiento varían. Utilizar la terapia hormonal de reemplazo sin la evaluación de su médico puede traer consecuencias desagradables como un cáncer endometrial. Por favor no se arriesgue y acuda a su médico para manejo.

 

Dra. Christian Luviano, Médico Especialista en Ginecología y Obstetricia  cedula especialidad 7730423, Miembro Activo del consejo Mexicano de Ginecología y Obstetricia, certificado 6630, Miembro del Colegio de Ginecólogos del Estado de Sonora, Torre Médica Cima, Cuarto piso modulo A consultorio 404.Teléfonos: 259-9321 y 2 59 93 22.

 

 
 

Edición Impresa

Nuestras Ediciones