Martes, 20 Mayo 2014 17:50 Publicado en Prevención

 

 

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Dr. Jhocely Reyes Ruiz

Endocrinólogo

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Todas las personas pueden encontrarse ante situaciones en las que no pueden tener un control absoluto sobre la dieta: comidas de trabajo, reuniones, vacaciones, etc.

Comer fuera es parte de la vida cotidiana y una persona con diabetes no necesariamente debe evitar estas situaciones, sino aprender a comer saludablemente en estos entornos. Seleccionar los alimentos que mantengan un control de los niveles de glucosa, bajos en grasa o sal puede ayudarle a disfrutar su salida sin transgredir la dieta. He aquí algunas recomendaciones para lograrlo.


¿Qué debo tener en cuenta antes de salir a comer?

Conoce tu propia dieta: si tu sabe qué cantidad de calorías, carbohidratos y grasas le está permitido consumir, será más fácil sustituir alimentos y comer sin pasar el límite.

Aprende a seleccionar alimentos que son equivalentes a los que debe tomar en su dieta.

Aprende sobre tamaño de porciones, calorías, contenido de grasa y todo lo necesario para la dieta apropiada.

Prefiere comer en lugares en donde hay una gran variedad de alimentos, así podrá hacer mejores elecciones. Haz reservaciones y solicitudes por adelantado. En algunos sitios pueden preparar mejor el menú especial si lo solicita con antelación.


Programa la hora de la comida y sus medicamentos. Es importante que no alteres tus horarios para obtener un máximo beneficio del tratamiento y evite cambios en el nivel de glucosa. El cálculo de tiempo debe incluir la espera en el restaurant, la toma de medicamentos y la preparación de los platillos especiales. Esto es especialmente importante cuando utilizas insulina.

Recuerda que…


Una comida rápida promedio puede contener tantas calorías, grasa y sal como para cubrir los requerimientos de todo el día.

Aún en los restaurantes de comida rápida puede haber selecciones saludables.

Las barras de ensaladas te ayudarán a mejorar tu control de alimentos.

No tienes que comer TODO lo que te sirven, solo lo que te corresponde en porciones.

No asumas que por ser “light, bajo en grasa o de dieta” puede consumirlo sin medida, solo puede consumir estos alimentos con un poco de mayor libertad. Por ejemplo los panecillos “bajos en grasa” tienen mucha azúcar. Aprende a seleccionar alimentos apropiados.

Cuidar la dieta es fácil si planeas tu salida y aprendes a tomar lo mejor de cada sitio.

Martes, 06 Mayo 2014 18:50 Publicado en Prevención

 

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Dra. Christian Luviano Carrillo
Ginecología & Obstetricia
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Busca asesoría adecuada y profesional

Me complace compartir contigo este momento tan especial e importante, en el que te encuentras viviendo. Llena de alegría, planes, inquietudes y emocionada por la preparación del proyecto más importante de tu vida: Tu familia. Así mismo un choque de emociones por el estrés de los preparativos, la noche de bodas, la menstruación y las dudas respecto a la salud reproductiva, los temores si podrás tener hijos o no, etc. Por otro lado la presión de la familia expresada por “ya queremos, pronto nietos” y las amigas o primas que te comentan “que no han podido embarazarse” o bien “las que milagrosamente ya están embarazadas”.

Actualmente y cada vez más frecuentemente las mujeres contraemos nupcias después o alrededor de los 30 años, los tiempos han cambiado y con ello nos enfrentamos a estilos de vida diferentes básicamente por los planes personales y metas laborales. La vida reproductiva de una pareja que tiene una vida sexual activa alrededor de 3 veces por semana en promedio sin método anticonceptivo. No podemos hablar de infertilidad si al menos no hemos tenido por lo menos un año de esta práctica sexual regular viviendo juntos.

Y sólo del 15% al 20% de las parejas tienen problemas de infecundidad. Pero el ser infértil no quiere decir que no vayas a poder tener hijos o que solo los vayas poder concebir con un método de reproducción asistida.
En la pareja infértil podemos encontrar 50% de causas femeninas o 50% masculinas. Dentro de las causas frecuentes podemos encontrar infecciones, alteraciones en la conformación y calidad del semen. Debido a prácticas de tabaquismo y alcohol, menstruaciones irregulares y/o alteraciones hormonales, infecciones, quistes ováricos, malformaciones en el aparato reproductor.

Dentro de los parámetros para estudiar a una pareja infértil tenemos:

Una historia de infecundidad por lo menos de un año con relaciones sexuales regulares sin protección.

Mujeres mayores de 35 años de edad con menstruaciones irregulares o ausentes.

- Antecedentes de enfermedades pélvicas inflamatorias

- Enfermedades de transmisión sexual

- Cirugías abdominales pélvicas

- Compañero sexual de riesgo

Así que podremos relajarnos. Y enfocarnos básicamente a la prevención

1. Relájate y disfruta tu vida en pareja: Se recomienda realizar coito regular cada tercer día y evitar periodos prolongados de abstinencia. Es la mejor forma de asegurar que el periodo de fecundidad quede cubierto.

2. Retirar las prácticas nocivas de consumo de tabaquismo y exposición mínima de alcohol.

3. Inicia complementando tu dieta con acido fólico para disminuir el riesgo de defectos del tubo neural de nuestro bebé.

4. Iniciar consumo de hierro para evitar anemia

5. Cuidar nuestro peso y alimentación balanceada.

6. Realizar actividad física regularmente nos ayuda a sentirnos bien y bajarle al estrés

7. Si tenemos una edad mayor a 35 años deberemos de acudir además a una asesoría genética.

8. Planificar la paternidad y realizar estudios guiados si fuera necesario por nuestro médico ginecólogo quien nos referirá al urólogo si nuestra pareja necesita atención médica.

Dra. Christian Luviano Carrillo, Torre Médica Cima, Cuarto piso Módulo A consultorio 404

 

Martes, 22 Abril 2014 17:47 Publicado en Prevención

 

 

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Mtro. Sergio Oliver Burruel
Adictólogo
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Los límites entre simples hábitos reiterativos y adicciones se encuentran en una línea invisible, difícil de detectar.

Todos, en algún momento de nuestra vida nos hemos sorprendido picoteando esas pequeñas galletas de botana, así como cacahuates, panecillos, trocitos de jamón o de paté. Platicamos entre amigos alrededor de una mesa dispuesta de placeres culinarios, que le da efervescencia a nuestra plática.

De repente, una sensación extraña, no exactamente de desagrado, más bien de impresión de estar lleno ronda nuestro pensamiento; sin embargo, continuamos picoteando sin resistir, a pesar nuestro, por placer.

Así, todo comienza por y para el placer. Después, cuesta detenerse. Cada vez más se trata frecuentemente de un encuentro emocional y físicamente fuerte con un producto, una conducta, o una persona, un encuentro que atrapa en función de las expectativas profundas del sujeto. De una búsqueda implícita. No a todo mundo le agrada el alcohol, el tabaco o las drogas, no a todo mundo le gusta jugar. Sin embargo, para algunos el encuentro es esplendoroso, a semejanza de un flechazo amoroso o de un jugador que logra su primera ganancia. Y es en ese punto donde todo lo demás se vuelve secundario.

Los límites entre simples hábitos reiterativos y adicciones me parecen en realidad vacilantes, móviles, es una línea invisible, dificilísima de detectar; pero es precisamente porque la adicción se define por un lazo particular entre un sujeto y un objeto, un vínculo secreto y de complicidad juguetonamente inconsciente.

Aún a riesgo de sorprender un tanto, algunos especialistas no aceptamos a priori que toda adicción deba ser considerada una enfermedad. Algunos como yo estamos convencidos que es legítimo hablar de adicción y tratarla eventualmente, sólo si el sujeto sufre su dependencia y quiere terminar con ella, pero es incapaz de lograrlo sin ayuda. Es precisamente este argumento el que da pie a un diagnóstico certero de que en el sujeto está instalado el mecanismo de adicción, a un grado suficiente de disfuncionalidad que vuelve necesaria la intervención profesional; cuyo objetivo sin lugar a dudas lo constituye romper el vínculo con el objeto, situación o persona que lo tiene atrapado, además de someterlo a un proceso de reeducación y obtención de habilidades nuevas o rehabilitar aquellas que tenía para que pueda enfrentar una vida libre de adicciones.

Tipos de adicciones de conducta

Si bien sabemos que cualquier conducta placentera puede ser susceptible de convertirse en adictiva, si se hace un uso abusivo y problemático de la misma y en función de variables individuales y situacionales; hoy suelen categorizarse como adicciones sociales o psicológicas una serie de conductas que se han clasificado de diversas formas en función del criterio que se tome como base.

Entre las adicciones de conducta más generalmente reconocidas tenemos:

• Adicción al juego, ludopatía o juego patológico, que incluiría, además de los juegos de azar clásicos, los videojuegos y los juegos a través de la red.

• Adicción a las relaciones, como la adicción a los romances, adicción a relaciones de pareja disfuncionales, codependencia (preocupación excesiva y a menudo inapropiada por las dificultades de otra persona), adicción a líderes, videntes, sanadores, terapeutas, etc. En este apartado se incluirían también las adiciones a las relaciones de grupo, como la adicción a sectas e, incluso, a otros grupos de corte terapéutico, filosófico, político, religioso, etc. que fomenten la dependencia.

• Adicción al sexo, que incluiría las relaciones sexuales compulsivas, la adicción a la prostitución, a la pornografía, etc.

• Adicción al trabajo.

• Adicción a las compras.

• Adicción a la comida.

• Adicción a las nuevas tecnologías como Internet, teléfono móvil, videojuegos, entre otras.

Como se puede observar, no son sólo las adicciones químicas las que seguirán siendo amenaza para los jóvenes, también se encuentran las adicciones no químicas, una verdadera consigna no nada más para los jóvenes sino para los adultos e inclusive la gente mayor están en serio riesgo.

Mtro. Sergio Oliver Burruel
Psicoterapeuta
Cédula profesional UNAM 1104356
Cédula maestría UNO 3425172
Citas: 6622564064
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