Jueves, 02 Marzo 2017 17:12 Publicado en Prevención

 

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Con el inicio del año vienen aquellos propósitos que la mayoría nos venimos planteando desde algunos años atrás, entre los cuales destaca el famoso "ahora sí me voy a poner a dieta".

¿Por qué es tan difícil llevar a cabo este propósito?, ¿por qué es tan complicado para tantas personas bajar de peso o mejorar sus hábitos alimenticios? El principal problema es la falta de constancia, por lo que abandonan su plan de alimentación saludable. Esta inconsistencia puede tener una infinidad de motivos: demasiados eventos sociales, problemas emocionales, situaciones familiares ajenas a nosotros, situaciones económicas o falta de tiempo.

Pero lo que realmente queremos saber es cómo evitar abandonar nuestro plan de alimentación. Estos son algunos tips:

•Motivación
Ten fija una fecha, ya sea por algún evento o por gusto, o simplemente ponte una meta de preferencia a corto plazo, es decir que puedes lograrlo en poco tiempo (uno o dos meses).

•Ten un día libre
Permítete tener un día o al menos una comida "libre" en la que puedas comer algo que tengas ganas, pero sin excederte, esto permite soltar un poco de presión que puedes llegar a sentir en la semana al prohibirte azucares o grasas. Por ejemplo: una bolsa pequeña de papitas, una paleta helada, una taza de nieve o 2 trozos de pizza.

•Utiliza alimentos que te gusten
Siempre procura verificar tu menú para estar segura de que todo sea de tu agrado y no lo vas a comer de mala gana; si es así, haz cambios en tus alimentos, aun cuando llevar un plan de alimentación requiere algunos sacrificios, no significa que tengas que comer alimentos que no te agraden, esto ocasiona que te enfades de llevar un plan más rápidamente.

•Invita a alguien
Trata de invitar a tu pareja, mejor amiga, hermana o a alguien con quien convivas mucho a iniciar contigo el plan de alimentación o ejercicio, de esta manera es mucho más fácil motivarse el uno al otro y mantenerse dentro del camino.

•Adáptate a tu entorno
Muchas veces los eventos sociales no nos dejan opciones saludables, pero es importante no dejar de asistir a estos solo porque se está llevando un plan de alimentación; abandonar tus actividades sociales le deja un mensaje negativo a tu subconsciente, ya que la idea de una dieta adopta la sensación de encierro. Hoy en día, la mayoría de los restaurantes tienen opciones saludables para ti, adapta tu plan a alguna de esas opciones.

Claro que todo esto se dice mucho más fácil de lo que es llevarlo a cabo, pero si uno es constante y realmente quiere lograr un objetivo, cada paso hacia la meta valdrá la pena.

 

Nutrióloga Glenda Morales B.

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Miércoles, 01 Marzo 2017 21:12 Publicado en Prevención

 

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Las presiones de la vida moderna nos mantienen en un constante estado de alerta. Los seres humanos tenemos una respuesta innata ante cualquier situación percibida como amenaza, a esto se le llamada respuesta de lucha o huida. Se piensa que esta respuesta un acto reflejo que ha ayudado a la supervivencia de la especie, ya que ante situaciones amenazadoras se producen sustancias como la adrenalina y el cortisol, que incrementan el ritmo cardiaco y la capacidad pulmonar, permitiendo que recibamos una dosis de energía y fuerza que nos facilita realizar actividades físicas intensas.

En la actualidad es como si nos mantuviéramos en un estado perpetuo de lucha o huida, y ese incremento sostenido de hormonas y neurotransmisores va ocasionando cambios en nuestro cuerpo que nos vuelven más propensos a desarrollar ciertos problemas de salud.

Es común presentar cierto nivel de estrés en respuesta a demandas de rendimiento o productividad en el trabajo, incluso podría considerarse saludable, ya que nos mantiene enfocados y alertas, sin embargo cuando esos niveles de estrés aumentan y comienzan a afectarnos física y psicológicamente, es cuando se considerará nocivo.

Las consecuencias del estrés laboral son similares a las de cualquier otro cuadro de estrés crónico, van desde problemas de concentración o memoria, alteraciones en el estado de ánimo, alteraciones del sueño y el apetito, e incluso problemas físicos (intestinales, dermatológicos y musculares, entre otros).

Para tratar de disminuir el estrés laboral podemos utilizar las siguientes recomendaciones:

• Organiza tu tiempo: levántate temprano y llega a tu trabajo sin prisas, es importante iniciar el día libre de estrés innecesario.

• Maneja una lista de pendientes: analiza las tareas a realizar durante el día para que estés preparado para hacerlas, de esta manera podrás darle prioridad a las tareas que así lo requieran y evitarás incumplir objetivos importantes.

• Toma tu tiempo: date un minuto después de realizar una tarea para buscar posibles errores, así no te frustrarás si terminas todo y al final comienzas a encontrar fallas.

• Toma un descanso: cada dos horas de trabajo toma por lo menos 5 minutos para distraerte y estirar el cuerpo, esto te mantendrá relajado y facilitará tu capacidad de concentración.

• Organiza tu lugar de trabajo: es importante que sepas dónde están tus herramientas de trabajo y documentos importantes.

• Evita las distracciones: utilizar el tiempo laboral en trabajar te ayudará a cumplir con tus obligaciones en tiempo y forma. Evita los distractores a menos que sean en tu momento de descanso.

• No lleves pendientes a casa: es difícil aprender a dejar los problemas laborales en la oficina, pero es vital para una adecuada salud mental. Disfruta de la tranquilidad de tu hogar, convive con tu familia y amigos, y realiza tus hobbies preferidos.


Dr. Luis Daniel Avila Gámez es Médico Psiquiatra certificado por el Consejo Mexicano de Psiquiatría. Grupo Médico Fátima. Tel. 214 1530 y urgencias: (662) 189 2889 y 99.
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Lunes, 23 Enero 2017 17:49 Publicado en Prevención

 

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La tasa de mortalidad del cáncer de tiroides ha estado bastante estable por muchos años, y continúa a la baja en comparación con otros, ya que contamos cada vez con mayor metodología científica para detectarlo de manera temprana. Sin embargo, pese a su fama de no ser el peor de los cánceres, este es un mal que debe tratarse y considerarse de la misma manera que se trata a los demás.

El cáncer de tiroides se diagnostica comúnmente a una edad más temprana en comparación con la mayoría de otros que afectan a los adultos. Casi tres de cada cuatro casos se detectan en mujeres y cerca del 2% de los cánceres tiroideos ocurren en niños y adolescentes.

Para detectar el problema
Aproximadamente ocho de cada 10 carcinomas medulares de tiroides resulta como consecuencia de heredar un gen anormal. Se sospecha que los genes que se encuentran en el cromosoma 19 y en el cromosoma 1 causan estos cánceres familiares.

Se pueden realizar pruebas de sangre para saber si existen las mutaciones genéticas encontradas en cáncer como el medular de tiroides familiar. La mayoría de los casos pueden prevenirse o tratarse a tiempo mediante la extirpación de la glándula tiroides. Una vez que se detecte la enfermedad en una familia, se pueden realizar las pruebas para el gen mutado en el resto de sus integrantes.

Análisis que ayudan
Muchos casos de cáncer de tiroides se pueden detectar tempranamente; de hecho, la mayoría se detectan actualmente mucho más temprano que en el pasado y se tratan con éxito. En etapa inicial, se detecta cuando los pacientes acuden a sus médicos porque han notado nódulos o protuberancias en sus cuellos.

No hay ninguna prueba de detección recomendada para encontrar temprano el cáncer de tiroides. Algunos médicos también recomiendan que las personas se examinen el cuello dos veces al año para buscar cualquier crecimiento o protuberancia.

Los análisis de sangre o la ecografía de la tiroides a menudo pueden encontrar alteraciones, pero estos exámenes no son recomendados como pruebas de detección para el cáncer de tiroides a menos que una persona tenga un mayor riesgo, como antecedentes familiares.

Se recomiendan pruebas genéticas para ver si los jóvenes tienen los cambios genéticos asociados con el MTC. Para las personas que podrían estar en riesgo, pero que no se hacen las pruebas genéticas, las pruebas de sangre pueden ayudar a encontrar el MTC en una etapa temprana, cuando aún puede ser curable.

Sus síntomas
•La aparición de un agrandamiento de toda la glándula o en un solo sector con la aparición de un nódulo.
•Un bulto o masa en el cuello que algunas veces crece rápidamente.
•Ronquera u otros cambios en la voz persistentes.
•Problemas para tragar alimentos.
•Inflamación en el cuello.
•Dificultad para respirar.
•Tos constante que no se debe a un resfriado.
•Dolor en la parte frontal del cuello que algunas veces llega hasta los oídos.

Dr. Roberto Holguín Almada
Endocrinología y Nutrición
Tel. (662) 300 0067

 
 

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