Martes, 26 Agosto 2014 20:03 Publicado en Nutrición

 

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Dra. María Elena Astorga Dávila
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Especialista en Nutrición

Mucho se ha comentado sobre los desayunos escolares y los alimentos que se venden dentro y/o fuera de las escuelas; en especial se ha debatido el rol que juegan las cooperativas en la creación de hábitos en la alimentación de los más pequeños.

Seguimos sin entender que todo niño, adolescente, adulto y adulto mayor necesita combustible para su vida diaria; es decir, necesita comer las cantidades necesarias y las combinaciones adecuadas para funcionar correctamente tanto física como mentalmente.

Hay que respetar los tiempos. Nuestras comidas deben ser tres al día con dos colaciones. No dejemos o recarguemos esta responsabilidad para las escuelas, ni para el gobierno.
Los estudiantes deben salir perfectamente alimentados de su casa, además de llevar su refrigerio o colación para media mañana, para que de esta forma el niño no tenga la necesidad de comprar alimentos con bajo valor nutrimental.

Así, estará mejor vigilado con respecto a su alimentación y por ende ésta tendrá un mejor balance. Ahora que están de vacaciones, aprovechen para incluir su ayuda en la preparación de alimentos sencillos en casa, enséñelos a escoger, lavar, pelar, guardar frutas, y a conocer toda clase de verduras.

Incluyan verduras que por lo general no consumen y no aceptan, simplemente porque no las preparamos en casa, y/o porque no las conocen. Recuerde que la educación, la alimentación y la salud comienzan en casa.


Dra. María Elena Astorga Dávila.
Médico Cirujano UNAM SSA 212086
Nutrición UADG, ITESM, IPN Dom.
Blvd. Colosio 587 Col. Santa Fe
Teléfono 662-260-96-33 Cel. 66-22-76-01-91

Martes, 12 Agosto 2014 20:39 Publicado en Nutrición

 

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El consumo de alimentos saludables es una consigna para la población mundial, alimentos ricos en vitaminas, minerales, fibras, antioxidantes, bajos en sodio, y colesterol entre otros, son de los más recomendado.

Sin embargo, cualquier tipo de alimento debe ser seguro para el que lo consuma, es decir, no causarle enfermedades.

Dentro de las enfermedades más comúnmente asociadas en consumo de alimentos, se encuentran las enfermedades gastrointestinales, causadas por la presencia de bacterias dañinas siendo los alimentos, por su alto contenido de nutrientes, un medio apropiado para promover el crecimiento bacteriano. Además, existen otros factores que pueden promover su crecimiento como: temperaturas altas, un cocinado inadecuado y lo más común, la falta de higiene durante su preparación y consumo.

Con base en lo anterior se enlistarán diferentes pasos para reducir los riesgos de contaminación bacteriana en nuestros alimentos.

Primer paso. Selección adecuada de los alimentos, es decir hacer una selección basándonos en su calidad y frescura, y sobre todo alimentos almacenados en condiciones higiénicas.
El comprar un alimento limpio que tenga su color, olor, sabor y textura característicos, nos puede indicar que un menor número de bacterias puedan estar presentes. Esto se menciona considerando que existen bacterias que causan que los alimentos pierdan su frescura cuando crecen. Sin embargo, es importante resaltar que las bacterias que causan enfermedades normalmente no causan cambios en la frescura del alimento, es decir pueden estar presentes. Por lo que, además de una selección adecuada del alimento, es necesario llevar a cabo otros pasos para seguir reduciendo el riesgo de infecciones.

Segundo paso. Se recomienda hacer un transporte y almacenamiento adecuando de los alimentos desde la tienda hasta el refrigerador en casa. Es decir, debemos evitar transportes prolongados del súper al refrigerador, con mayor cuidado para alimentos que se almacenan en refrigeración. Se sugiere que no se deje un alimento por más de dos horas a temperatura de 25°C, eso es más crítico para nosotros que vivimos en regiones con temperaturas más altas. En Viajes prolongados se pueden utilizar hieleras o bien, viajes directos del súper a la casa para solucionar este problema.

Tercer paso. Para una preparación y cocinado adecuados de los alimentos para su consumo, se requiere además, el tener una cocina y utensilios limpios; que la persona encargada de prepararlos esté limpia y evite contaminar los alimentos durante su preparación. En este punto, se debe iniciar con un lavado de manos apropiadamente con agua y jabón antes de la manipulación de alimentos. El lavado deberá ser por no menos de 20 segundos antes y después de tener contacto con los alimentos, además de considerar los desinfectantes a utilizar en los utensilios involucrados en su elaboración.

Por otro lado, para los alimentos cocinados como asados, guisados y rostizados, es necesario utilizar una temperatura apropiada (>72°C) para reducir la carga de microorganismos del alimento. Aquí, se recomienda utilizar un termómetro durante el cocinado y asegurar que se alcance la temperatura adecuada.

Una vez que el alimento esté cocinado debemos recordar que no debe pasar mucho tiempo sin refrigerar si éste no se va a consumir de inmediato, por lo que se recomienda enfriar lo antes posible y recalentar a las temperaturas recomendadas.
Finalmente debemos limpiar y desinfectar las superficies de cocina y utensilios para evitar que crezcan bacterias en los residuos y que contaminen nuestros alimentos en futuras preparaciones.

Siguiendo los pasos antes mencionados podemos reducir el riesgo de enfermar por el consumo de alimentos contaminados con bacterias y obtener todos los beneficios nutritivos que éstos nos proporcionan.

 

*M.C. Melvin Roberto Tapia Rodríguez
Estudiante de Doctorado en Ciencias
** Dr. J. Fernando Ayala-Zavala
Profesor Investigador Titular
Laboratorio de Tecnologías Emergentes de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Vegetal del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A. C. CIAD.

Jueves, 07 Agosto 2014 20:30 Publicado en Nutrición

 

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Olga González
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El término Psiconutrición –recién introducido a la psicología- indica que cuando un ser humano siente insatisfacción, tiene necesidades afectivo-emocionales, problemas existenciales, éste manifiesta en algunos casos su conducta insatisfecha de la vida a través de su conducta alimentaria la compulsión o apatía en el comer.

La especialidad en Psiconutrición o Trastornos Alimentarios estudia las experiencias del ser humano relacionadas con el acto de alimentarse, el cual va más allá de la necesidad puramente biológica, sino que actualmente se sabe que alimentarse cumple con una función al mismo tiempo biológica, social y psicológica.

Por lo que se denomina que la alimentación es un acto BioPsicoSocial. (A. Barriguete, 1995) Se refiere al estudio del estado emocional afectivo vinculado con formas de comer, pensamientos, sensaciones y percepciones que al no hablarse o resolverse utilizan el acto de comer como método para compensar “lo no dicho o lo no resuelto” (Miller 2001, Deseo de Nada)

El trabajo es educar

La medicina nutricional relaciona la compulsión del comer con consecuencias tales como “la obesidad” y ésta desencadena angustia y depresión, situación que se previene y resuelve mediante modificaciones en los hábitos alimentarios. El trabajo del nutriólogo o médico es educar en lo referente a la selección y consumo de alimentos.

Por otro lado, el especialista en Psiconutrición o Trastornos Alimentarios trabaja con el otro aspecto del ser humano “el de la conducta”. Detecta cuales son las dificultades del individuo para implementar y estabilizar las indicaciones recibidas por el médico o nutriólogo.

Esto quiere decir que aunque el paciente tenga “buenas intenciones” de acatar lo que el médico o nutriólogo le indique, existen en su medio ambiente y en su medio interno (mente) factores “obstaculizadores” o “facilitadores” para cumplir la meta que es impuesta o sugerida por el especialista en nutrición. Es labor del terapeuta orientar al paciente a encontrar esos facilitadores y a resolver los próximos obstáculos para alcanzar la meta.

Cambios paulatinos

Así también la Psicología aplicada al tratamiento médico y nutricional integra los demás aspectos de una vida saludable a los nuevos hábitos, que poco a poco está construyendo este individuo, y resalto la palabra “construyendo”, ya que los cambios en el estilo de vida deben de darse de forma paulatina y sólida para apropiar de manera permanente el estilo saludable.

Estas técnicas son básicas y necesarias, ya que es sumamente difícil y hasta suena ilógico que alguien que durante 30 años no tiene el hábito de ni siquiera tomar 2 vasos de agua al día como promedio se le indique que tenga que tomar 6 u 8 al día de un momento para otro. De seguro lo hará pero sólo por 3 ó 4 días a lo mucho, puesto que es una meta demasiado artificial que fue impuesta y no construida.

Se debiera de empezar con 2 vasos durante una semana y que el paciente lleve un registro, en la segunda semana aumentar a 3 vasos y así paulatinamente hasta que el hábito haya sido exitosamente arraigado a largo plazo en la vida del paciente.

Se deben de trabajar con otros aspectos de la salud que van ligados a la nutrición, estos otros aspectos son: vida no sedentaria, estilos de afrontamiento a situaciones difíciles, capacidad para organizarse, priorizar y delegar. Entre otros cambios mentales que se logran para que la indicación hecha por el médico o especialista en nutrición caiga sobre tierra fértil.

La persona debe conocerse a sí misma

La Psiconutrición no trabaja con regímenes conductuales y alimentarios de restricciones severas, desequilibrados y prometedores de resultados rápidos. Por lo contrario, capacita a la persona a que se conozca a sí misma, a que analice cuáles son los detonantes de sus compulsiones y ciclos enfermizos de dieta-atracón, o en el caso de los malos hábitos encontrar qué es lo que lo lleva a no poder implementar un sistema permanente de alimentación saludable; en el caso de la anorexia y bulimia, a conocer cuáles son los estímulos que están en su medio ambiente que promueven, aceleran y dan como consecuencia los actos patológicos de su forma de comer o dejar de hacerlo.

Haz las cosas a favor de tu salud

Nada que merezca la pena puede hacerse o aprenderse sin esfuerzo, y aún sin cierto sacrificio, disciplina. Lo que uno hace sólo cuando tiene ganas no sirve para nada. No llegará a ser sano el que sólo camine, piense, actúe y coma con sabiduría “cuando tenga ganas”. El verdadero reto está en enamorarte del acto de hacer cosas a favor de tu salud, entonces costará algún esfuerzo mínimo pero lo más importante es que la persona habrá aprendido a disfrutar el proceso de convertirse en mejor ser humano. Éste es el verdadero objetivo de la Psiconutrición.


Psicóloga Clínica Olga Lizett González Domínguez
Experta en TCA y Motivación al Cambio
Presidenta Fundadora de la Asociación Mexicana de Trastornos Alimentarios A.C. AMTA
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