Jueves, 09 Octubre 2014 20:26 Publicado en Nutrición

 

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Dra. María Elena Astorga Dávila
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Especialista en nutrición

Comer es uno de nuestros placeres, sin embargo el hecho de que una comida nos resulte atractiva depende de cuánta hambre tengamos, experiencias previas con ese alimento y de las circunstancias sociales en las que lo consumimos. Pero ¿qué hay detrás de esto?

Por ejemplo los hombres relacionan la comida (antojos) con juntas, reunión y festejo. Por el otro lado, las mujeres la relacionamos con aburrimiento, tristeza, preocupación, fatiga y enojo. Desafortunadamente, este tipo de placer no sólo nos aporta nutrientes esenciales para el organismo, también nos puede desencadenar enfermedades como hiperuricemias (gota), migrañas, colitis o también, es posible sufrir reacciones cerebrales que se desencadenan por consumir determinados alimentos.

Científicos afirman que al consumir mucha carne las personas se tornan crueles y feroces; comer helados, batidos, galletas nos aumenta los niveles de serotonina h

Por lo tanto nuestros cambios de humor tienen que ver con la serotonina, una hormona que también se involucra con el sueño. Es decir la cantidad de esta hormona en el cerebro va a determinar si estamos contento, tristes, cansado, activos, si tenemos sueno, si tenemos ganas de comer dulces, chocolates, pasteles. Cuando esto sucede es porque el cerebro está buscando subir los niveles de esta hormona.

Otro alimento que se nos antoja es cuando estamos nerviosos, ansiosos. Es la leche. El problema es que la queremos con cereales, azucares y frutas y fuera de lograr el objetivo. Lo alteramos más al consumir carbohidratos.

A continuación algunos Tips de acuerdo a las necesidades.

En situaciones de estrés podemos consumir semillas de sésamo.

En situaciones de ansiedad podemos consumir palomitas de maíz antes de acostarnos

En situaciones de apatía podemos consumir pescado, sushi.

En situaciones de inseguridad comer chocolate en pequeñas cantidades.

En situaciones de confusión, mala memoria comer frutos rojos.

En situaciones de agotamiento beber mucha agua.

En conclusión necesitamos de una alimentación balanceada para que nuestros niveles de serotonina nos proporcionen bienestar.

Dra. María Elena Astorga Dávila. Colosio 587 Colonia Santa Fé. Teléfono:662-276-01-91 Médico Cirujano UNAM, C.P.957859 SSA 212086 Diplomados en Nutrición, Alimentación, Obesidad, enfermedades metabólicas, psicología, cardiología, desórdenes alimenticios y embarazo.

Martes, 30 Septiembre 2014 20:21 Publicado en Nutrición

 

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1- Basa tus comidas en carbohidratos.

Lo que más necesitas en tu alimentación son precisamente hidratos de carbono, así que siempre que pienses en un menú, inclúyelos. El resto vendrá casi solo.

2- Come muchas frutas y vegetales

Las frutas y vegetales no contienen grasa, tienen mucha agua, y están llena de minerales y vitaminas necesarios para el funcionamiento de tu organismo con total normalidad. Así que nunca serán muchos en tu dieta.

3- Come más pescado

El pescado tiene ciertos ácidos grasos y proteínas que no ofrece la carne. Y aunque con toda seguridad consumas bastante ácidos grasos, lo cierto es que necesitas las proteínas del pescado más a menudo en tu dieta.

4- Reduce el consumo de sal y azúcar

El exceso de sal, así como el exceso de azúcar suponen crear dolencias y enfermedades que bien podrías frenar fácilmente. Así que reducirlos al mínimo posible es la mejor de las opciones en tu día a día.

5- Di adiós a las grasas saturadas

Las grasas saturadas que se encuentran en los productos muy procesados que son muy negativas para tu organismo. Así que búscale mejores sustitutos.

6- Sé más activa

Una vida saludable supone también una vida más activa. Así que si lo que pretendes es aprovecharte de esto, deberías tomar nota e incluir actividades y deporte en tu día a día.

Martes, 09 Septiembre 2014 19:57 Publicado en Nutrición

 

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Tanto mujeres como hombres le tenemos miedo a la palabra “grasa” hoy en día, pero no tomamos en cuenta que nuestro cuerpo las necesita. Podemos encontrar grasas saludables en distintos alimentos, como las nueces, aguacates, etc. Nuestro cuerpo es muy sabio y nos manda señales para darnos cuenta cuando nos hace falta algún complemento.

1- Piel seca: la piel seca puede atribuirse a varias cuestiones, pero una de las más importantes es por falta de las grasas saludables. Cuando nos hacen falta estos nutrientes, no se produce buenas proporciones de sebo, que es el humectante natural del cuerpo.

2- Dolor en las articulaciones: Estos dolores sueles agudizarse por la falta de ácidos grasos saludables. Si padeces estos dolores, te recomiendo comer frutos secos, pues son una rica fuente de grasa saludable.

3- Ansiedad por comer: Las proteínas no son el único nutriente capaz de mantener saciado al cuerpo. Si estas teniendo problemas para sentirte satisfecha al comer, probablemente te hace falta consumir más grasas saludables.

4- Falta de concentración: Varios estudios han demostrado que las grasas saludables favorecen notablemente el funcionamiento cerebral.

5- Cansancio: Al privarnos de las grasas y carbohidratos, quitamos de nuestra dieta gran aporte energético, lo que ocasiona que nos sintamos cansadas y de mal humor.

 
 

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