Sábado, 04 Mayo 2013 00:25 Publicado en Cocina rico
 
Aprendeacocinar 
Guiso: Es un plato que gusta a todos, fácil de hacer, que acepta cualquier combinación y es un plato muy favorecedor para los días de mucho frío.

Cocinado a presión: Se hace en una olla especial que tiene una válvula de seguridad y que cierra herméticamente. Este método ahorra tiempo y, puesto que sólo se requiere una pequeña cantidad de líquido, las vitaminas hidrosolubles se conservan en los alimentos.

Baño María: Esta manera de cocinar se utiliza principalmente para cocinar las salsas delicadas. Se trata de mantener los alimentos fuera del fuego directo, en especial los que contienen huevos o crema. Ponlo en un tazón refractario, molde o cacerola dentro de otro recipiente mayor medio lleno con agua muy caliente (no hirviendo). Aunque es más lento cuidado y es menos probable que los alimentos se quemen.

Blanqueado: Para blanquear un ingrediente, hay que ponerlo de 30 segundos a cuatro minutos en agua hirviendo, ligeramente salada, pasándolo después por agua helada para detener la cocción. El blanqueado permite que un ingrediente se cueza sólo un poco y se termine de cocinar posteriormente.

Al vapor: Para cocer un alimento al vapor, se requiere un hervidor doble cuya parte superior esté perforada con agujeros grandes para que el alimento se cueza al vapor sin hervir. La tapa evita que el vapor se escape.
Hervor: En este caso el agua es la única fuente de calor. Si vas a coser carne, debes ponerla después de que el agua suelte el hervor a fin de cerrar los poros de la carne para conservar los preciosos jugos.

Fritura podrida: Se pone un alimento en aceite, se cuece uniformemente en toda la superficie. Los alimentos de consistencia suave, como las croquetas o fondues de parmesano, se deben cocinar a fuego alto a fin de que rápidamente se les forme una costra y conserven su forma.
Glaseado y gratinado: Un platillo cocinado en una salsa, o vertiéndole la salsa con un cucharón por encima, se puede cocer un poco más en el horno a fin de que la superficie tome un color café o dorado. Se puede acelerar el proceso punteando la superficie con bolitas de mantequilla, unas gotas de aceite, pan fresco molido, queso rebanado o rallado, o hasta varios de estos ingredientes a la vez.

Escalfado: La mayor parte de los alimento se pueden escalfar. Este procedimiento utiliza agua justo antes del punto de ebullición. El líquido de cocción se sazona ya se hachón especias o con hierbas aromáticas.
Flameado: Por lo general hay que esclafar los alimentos que se vayan a flamear. Este método consiste en verter una pequeña cantidad de alcohol (como coñac, grand marnier, etc.) directamente sobre el alimento colocado en una sartén para freír o en una cacerola de mango largo para flamear, para después encenderlo.

Asado a la parilla: Los alimentos como las chuletas o los filetes de carne o pescado, se bañan con mantequilla o algún otro condimento para cocerlos, sobre una fuente de calor a fuego alto, como carbón, una plancha caliente o parrilla. La carne se debe voltear sólo una vez, ya de otra manera el procedimiento no tendrá éxito.
Barbacoas: Las barbacoas o rostizados en asador hechos en un horno, cocinan uniformemente los alimentos. Puedes utilizar únicamente el fuego inferior o calentar el horno.

Asado al horno: El mejor modo de cocinar un trozo grande de carne es someterlo al calor seco de un horno. Calienta el horno a temperatura muy elevada y mientras tanto, calienta tanto un molde engrasado para asar. Acomoda en él la carne y métela al horno para que selle. Baja el fuego después de que transcurra una cuarta parte del tiempo de cocción.

Microondas: Los microonda son un método muy rápido de cocción. Las ondas de energía electrónica que produce el horno activan las moléculas de agua que todo alimento contiene y la fricción que producen al moverse, generando suficiente calor para cocinarlo.

 

 
 

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