Jueves, 05 Junio 2014 18:34 Publicado en Eventos

 

Poster Cesar Chavez

En días pasados, siguiendo mi costumbre de los últimos meses me decidí por ver la película de César Chávez “El mexicano que desafió a los EUA” la cual estaba esperando con cierta ansiedad, tanto por conocer más de la vida y obra del personaje mexico-americano como por la curiosidad de ver que fue filmada en locaciones de Sonora, mi tierra.

La tarde, muy calurosa, propia ya del mes de mayo cuando hacen su aparición las temperaturas sobre los 40’s grados, motivaba también la visita al complejo de cines de conocido centro comercial al oriente de la ciudad y así, disfrutar del buen clima artificial del  lugar.

Con el cuerpo y mente bien dispuestos a vivir la gozosa experiencia sensorial, emotiva que suele brindar el buen cine (acompañado de una generosa bolsa de palomitas, por supuesto) y aunado a ello, la posibilidad de construir un escrito para compartir pues ¡mejor aún!

Al entrar a la sala y acomodarme confortablemente en mi sillón, vi como poco a poco se fue poblando de espectadores quienes como yo estaban interesados en disfrutar de una cinta excepcionalmente cercana a todos quienes allí estábamos y que seguramente veríamos alguna cara conocida o al menos algún edificio o paisaje sonorense.

Mis conocimientos previos del Sr. César Chávez son básicos, a saber, un gran líder chicano, hijo de padres mexicanos, originario de Yuma, Arizona, casado y católico quien organizó un sindicato para trabajadores agrícolas y así mejorar sus condiciones de vida laboral y salarial.

El cine, séptimo arte, cuando así lo merece la película en cuestión, es un experto en contar historias que emocionan y es que… a todos los cinéfilos nos gusta emocionarnos aunque no al grado de  perder la capacidad de razonar, de reflexionar.  Y ésta es una pretensión de Diego Luna, el carismático actor mexicano hoy convertido en director de cine también, quien nos llama la atención a vencer la indiferencia ante tantas cosas que están pasando “allá afuera”.

Y es que salir de la zona de confort en que se han convertido nuestras casas y las cómodas oficinas como se atrevió a hacerlo César Chávez para promover la calidad de vida de miles de trabajadores agrícolas y lograr organizar un sindicato que llegó a tener 50,000 afiliados fue toda una proeza.

Si usted tiene pensado  ver esta cinta o investigar acerca de este líder ó ambas cosas, podrá advertir todo lo que implica liderar un movimiento que sacudió a  un gran país como lo es EUA.

Así,  exponer a su familia al acoso de sus adversarios, por ejemplo cuando Fernando, su hijo mayor, sufre de bullying en su nueva escuela a causa de su fenotipo y la fama de su padre, y cómo esta situación afecta la relación entre ambos. Cuando él y su esposa son expuestos a pesticidas para impedir que hicieran proselitismo a favor de la huelga en uno de los campos agrícolas, los ayunos (fueron tres a lo largo de su vida sindical) que realizó a favor de la lucha pacífica e impedir que se desatara “el ojo por ojo, diente por diente”, al más puro estilo de un Mahatma Gandhi, el otro gran maestro y líder. Las críticas que recibió por considerarle anti-inmigrante ya que los agricultores Californianos contrataron a inmigrantes mexicanos y de otros países, filipinos e hindúes particularmente, para romper las huelgas a las que llamaba Chávez para presionar por mejoras a sus afiliados.

Sin embargo, la otra cara de la moneda, la figura de Chávez y su movimiento sindical fue tomando una fuerza que impactó en su momento a todo su país y buena parte del mundo, cuando promovió el boicot contra las uvas californianas el cual fue apoyado por la mayoría de los consumidores americanos concientizándolos de las injustas condiciones  laborales de los trabajadores agrícolas. También es emotivo ver el apoyo que le ofreció en su momento el senador Robert Kennedy y después contendiente a la presidencia de los EUA y el asesoramiento legal que organizaciones en defensa de los derechos civiles le brindaron.

En fin, esta cinta de Diego Luna, es un buen pretexto para dejarnos conmover por un líder que se volvió leyenda con o sin película y que nos muestra- sí que lo hace- al César Chávez de carne y hueso, su determinación y compasión por sus colegas campesinos y creer que “Sí se puede” lema de sus campañas sindicalistas que ayudaron a transformar conciencias de propios y extraños contra un” status quo” que parecía inamovible.

 

Efrén Díaz Cubillas

Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Lunes, 26 Mayo 2014 19:10 Publicado en Eventos

 

alfonso-cuaron

En la infancia de los sesenteros vivimos por primera vez en la historia de la naciente televisión –en blanco y negro- la conquista de la luna en aquella nave Apolo 11 por allá en julio de 1969 y claro muchos soñaron con las estrellas y ser astronautas. 

Alfonso Cuarón fue uno de esos niños quien además, también como muchos de sus contemporáneos gustaba del cine el cual fue descubriendo acompañado por su mamá pero a diferencia de quienes sólo fuimos espectadores, Alfonso también empezó a filmar a sus hermanos cuando su padre le obsequió una cámara a sus once años de edad. Se adivina por estos hechos que tuvo la fortuna de disfrutar su infancia en familia y ser motivado a jugar y soñar con una actividad que le apasionaba y vale destacar que vivía cerca de los estudios de cine Churubusco lo cual también debió alimentar su futura vocación.

Se cuenta que en su juventud, cuando tuvo que elegir una carrera logró la matrícula en el Centro Universitario de estudios cinematográficos de la UNAM pero también se inscribió en la Facultad de Filosofía por aquello de estudiar una carrera “mas seria” y así tener contentos a sus padres. Los padres como siempre queriendo lo mejor para sus hijos, tratando de aterrizarlos para bajarlos de los “cuernos de la luna”.

Sin embargo, Alfonso no se gradúa de la escuela de cine ya que no le permiten comercializar un cortometraje ¡en inglés! Titulado “Vengeance is mine” ya que iba, contra el peso de la gravedad nacionalista que imperaba en aquella época. En fin, dicen que lo expulsaron, otros que el renunció pero el mismo Cuarón manifiesta salomónicamente, ya desde su madurez, que ”… No hay culpables”.

Su primera película “Solo con tu pareja” apoyada por IMCINE fue galardonada en el festival de cine de Toronto y a pesar de que no se hizo rico con ella por problemas con una distribuidora que se llevó los derechos, el cine de Hollywood empezó a fijarse en su trabajo. Así, desanimado por la situación del cine en México y motivado por el firmamento Hollywoodense, se establece en 1991 en Los Ángeles, California. Llegó sin dinero en el bolsillo y deudas con amigos que le prestaron para el viaje al país de las oportunidades.

Vivió en un cuartucho, con una televisión de 14 pulgadas en blanco y negro y un carro destartalado a decir de su amigo, el director de cine Luis Mandoki. Pero ¡vamos! ¡Qué puede importar vivir en condiciones precarias de inicio, cuando se trae en la maleta el sueño, el talento y la preparación para lograr el éxito!

Por supuesto empezó con trabajos menores hasta que en el año 1995 recibió su primera gran oportunidad para dirigir “The Little princess”, película que fue nominada a algunos óscares y que el mismo Bill Clinton elogió.

Así, tras varios años de trayectoria en la Meca del cine mundial logra el reconocimiento de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, como director de la cinta “Gravity” con la hermosa y simpática Sandra Bullock como protagonista. Además obtiene una segunda estatuilla dorada por mejor montaje el cual comparte con uno de sus compañeros, Mark Sanger. En total la cinta se adueñó de siete premios de los diez a las que estuvo nominada.

Nuestro personaje, destaca pues, como el primer latinoamericano, procedente de México (y no por suerte, sino por méritos propios) en ganar un óscar como el mejor director en la 86 entrega anual de los máximos galardones del cine.

Para los mexicanos que amamos el séptimo arte de nuestro país, de Hollywood o cualquier parte del mundo, los nombres de mexicanos se mencionaron ¡al fin! Además del Sr. Cuarón, de Emanuel Lubezki como mejor director de fotografía (¡ya era su sexta nominación!)Y como la cereza en el pastel Lupita Nyong’o como mejor actriz de reparto en la película ganadora del óscar “12 years slave” ella, muy bonita y joven de padres Kenyanos pero nacida en México, así que “algo nos toca”. Y a propósito de lo que nos toca a los mexicanos de este trío de ganadores, ellos fueron muy claros en sus respectivos comentarios y también de personajes allegados a la industria fílmica de nuestro país:

Alfonso Cuarón, cuando pasa al pódium de los ganadores para agradecer su premio termina su participación (hablando en español) dirigiéndose a su madre “Esto es gracias a ti mamá, si estoy aquí es por ti…esto es para ti”.

Así, aquél sueño infantil de ser astronauta y director de cine, Cuarón lo aterriza con su laureada cinta “Gravity” a la cual le invirtió cuatro años de su vida, sin duda alguna, un personaje ejemplar que nos enseña que la vida suele ser complicada pero también altamente compensadora para quienes se atreven a explorar más allá de su propia atmósfera. La vida es bella pero nadie dijo que es fácil.

Blanca Guerra, la reconocida actriz mexicana directora de la Academia Mexicana de Cine dijo “Es mérito única y exclusivamente de Alfonso y su equipo. Todas las buenas consecuencias que de esto se desprendan serán para ellos y nada más. Para nosotros, amigos y compatriotas es motivo de mucha alegría y orgullo”.

O que tal lo que nos revela otro gran director de cine mexicano, Alejandro González Iñárritu, uno de sus mejores amigos, en un artículo para El País de España: “…el éxito mundial de “Gravity” rodada en difíciles condiciones personales y profesionales, es un reconocimiento a la personalidad del director”.

Y para rematar en esta frugal ensalada de comentarios nos dice el mismo Cuarón a los mexicanos: “Yo espero que como en todo, algunos mexicanos hayan estado queriendo que ganara este premio pero también creo que no se le presta suficiente atención a maravillosas expresiones de la cultura mexicana. Estoy muy contento con todo el apoyo que he recibido pero me gustaría ese mismo apoyo a otras películas que hacen en México, con actores y equipos locales”.

Ya para terminar con este brevísimo recorrido en el caminar del Sr. Alfonso Cuarón, tomo prestado el pensamiento de Emiliano Ruiz Lucero, un exitoso empresario y hombre de familia de nuestra localidad.

“Para tener éxito en cualquier disciplina tenemos que ser muy buenos en ello, sin embargo, para ser buenos primero tenemos que ser malos y… para ser malos ¡Primero tenemos que intentarlo! Precisamente ésta es la parte ‘truculenta’ todos queremos empezar siendo buenos…no estamos dispuestos a pagar la novatada, no queremos cometer errores ni vernos torpes, sin entender que esto sería un proceso anti-natural, toda habilidad es resultado de mejorar algo que inició imperfecto”.

Y ¡claro! Si el Señor Alfonso Cuarón hubiera desistido de continuar en el mundo el cine por el incidente en la escuela de la UNAM, ó si se hubiera desilusionado por la cinta premiada en Toronto que no le redituó en lo económico, si se hubiera quedado en Los Ángeles dirigiendo sólo trabajos menores, en fin, si hubiera dicho ¡Ya basta! Con la filmación de “Gravity” entre otras tantas adversidades, el mexicano y su equipo de trabajo no estarían festejando sus Mexicoscares.

 

Efrén Díaz Cubillas
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

Viernes, 21 Marzo 2014 19:07 Publicado en Eventos

 

eventos21marzo

Desde sus inicios hace 18 años, Fundación Lazos ha tenido la misión de servir a México, promoviendo la transformación de comunidades escolares e impulsando una educación integral basada en valores humanos para niños mexicanos de escasos recursos.

Sonora forma parte de los 28 estados de la República Mexicana en donde Fundación Lazos tiene presencia, son dos escuelas primarias las que cuentan con este beneficio, Luis López Álvarez y Manuel Ríos y Rios ambas ubicadas en Hermosillo.

Dentro de los principales objetivos de Lazos se encuentran fomentar la educación en valores y mejorar la calidad educativa, esto se logra por medio de una inversión social hacia un esquema de intervención denominado “Beca Integral”, del cual se desprende el Modelo Educativo Lazos y sus Programas Formativos, los cuales buscan impactar a toda la comunidad educativa, alumnos, maestros, directores y padres de familia. En total son 281 escuelas atendidas a nivel nacional y más de 175 mil niños beneficiados. 

Existen diferentes maneras en las que pueden apoyar a Fundación Lazos, ya sea a través de un donativo económico único o periódico, donativo en especie, programas de voluntariado y programa de apadrinamiento.

Las personas que quieran unirse al Programa de Apadrinamiento y apoyar a los niños hermosillenses en su educación primaria lo pueden hacer con una aportación mensual de 250 pesos, cantidad con la cual el niño obtendrá una formación académica y de valores, paquetes escolares y la mejora de infraestructura en sus escuelas. Es por medio de cartas y fotografías como se mantienen los Lazos entre padrino e ahijado.

Contacto.

Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Teléfono de oficina 236 55 08
Celular 6623 15 03 49
www.lazos.org.mx

 

 
 

Edición Impresa

Nuestras Ediciones