Viernes, 03 Marzo 2017 18:55 Publicado en Valores

 

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Hablar del tema de los valores en las empresas parece un asunto trillado, una moda pasajera o un tema relativizado. No es raro encontrar empresas que reducen esto a colgar en sus muros un rótulo con el catálogo de los valores que suponen vivir; sin embargo, la congruencia brilla por su ausencia.

Un empresario debe regirse por un conjunto eficaz y apropiado de valores y por creencias fundamentales (tanto en situaciones positivas como en las negativas), y debe demostrar cómo ha decidido utilizar su vida de manera congruente. La historia nos ha mostrado que las grandes organizaciones que han trascendido lo han logrado con base en el trabajo, en la entrega, en la honradez y con la lealtad de su gente; en pocas palabras: gracias a los valores y a la calidad humana de sus integrantes.

Los valores empresariales

Las empresas deben procurar una adecuada formación basada en valores. Estos no se adquieren a través de cursos o por medio de discursos abstractos, sino en el día a día. El mejor ejemplo que pueden tener los empleados de una empresa es recibido de sus líderes: con cultura de organización, el trato a clientes y colaboradores, la forma de decidir las remuneraciones y los ascensos, así como la forma de dirigir al éxito a sus empleados.

Basándonos en la pirámide de necesidades de Maslow, podemos identificar ocho tipos de valores, su finalidad y algunas virtudes asociadas:

• Valores trascendentes o religiosos: buscan contestar ¿quién soy?, ¿cuál es mi fin? y ¿cómo lo logro?, se relacionan a un ser superior: Dios.


• Valores éticos: el deber ser de los actos humanos. Distinción del bien sobre el mal y conciencia bien formada (honradez, honestidad, prudencia, justicia, veracidad, bondad y congruencia).


• Valores estéticos: se centran en la apreciación de la belleza, la creación artística y la imaginación. Los valores que predominan son sensibilidad, orden, delicadeza y armonía.


• Valores intelectuales: búsqueda de la verdad, sabiduría, conocimiento, esfuerzo, disciplina, rigor científico, tenacidad y estudio.


• Valores afectivos: emociones y sentimientos (empatía, lealtad, sinceridad, amistad y amor).


• Valores sociales: se relacionan con la justicia social, el bien común, el poder, la fama y el prestigio. Los valores que resaltan son solidaridad, justicia, patriotismo, urbanidad, paz y respeto.


• Valores físicos: tienen que ver con el bienestar físico, la salud, la higiene y la sexualidad al servicio del amor. Tenemos valores como templanza, pudor, sobriedad y disciplina.


• Valores económicos: bienes materiales, generación de riqueza, confort, trabajo, ahorro y reparto. Hablamos de valores como sobriedad, generosidad y austeridad.

Lic. Luis Ariel Encinas Becerra. Director de ICAMI Sonora, Centro de Formación y Perfeccionamiento Directivo para el Estado de Sonora.

Viernes, 03 Marzo 2017 17:13 Publicado en Valores

 

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En la actualidad, mucha gente está buscando una posición de trabajo que se ajuste a sus necesidades y por lo tanto realizan entrevistas laborales muy a menudo. Hay personas que no tienen una idea acerca de lo que necesitan saber a la hora de realizar esta clase de entrevistas y se enfrentan a ellas con mucho temor o desconocimiento de lo que observa el entrevistador. Para evitar esto, a continuación te queremos enseñar lo más básico que debes saber para que una entrevista de trabajo sea exitosa y puedas conseguir el empleo que tanto deseas.

Cualquier cosa puede pasar el día de una entrevista, por lo que debes asegurarte de que tienes todo bajo control. Ten en cuenta los motivos que te mostramos a continuación y ten la seguridad de que todo va a ir muy bien en tu entrevista laboral.

Debes tener claro que la persona que te entrevistará estará al tanto del más mínimo detalle. La idea es comenzar con el pie derecho. Algunos puntos te sonarán obvios, sin embargo, algunas personas pasan por alto estos y son básicos.

•Infórmate todo lo que puedas acerca de la empresa que está solicitando la posición.

•Estudia tus aptitudes, tu experiencia y tu formación.

•Siempre lleva tu currículum o solicitud y conócelo perfectamente, ya que se basarán en él. Por lo que debe estar actualizado.

•Haz una relación de tus puntos débiles y prepara argumentos para defenderlos.

•Comprueba tu apariencia, vístete de manera apropiada, limpia y alineada. Evita colores llamativos.

•Llega a tiempo. Considera el lugar donde será la entrevista, planea tu ruta y contempla cualquier eventualidad. Estar 5 minutos antes de la hora pactada de la cita es generalmente bien visto. Nunca llegues tarde, esto comúnmente es considerado una falta de respeto, compromiso o interés.

•Acude a entrevista sin acompañante.

•Prepárate para la entrevista, seguramente el entrevistador así lo estará.

•Crea una buena impresión. Las primeras impresiones son de gran importancia. Muchos seleccionadores consideran que tras haber visto entrar por la puerta a un candidato, observar la forma de dar la mano y sentarse, son capaces de decidir sobre su valía. Existe una gran cantidad de señales y comunicación no verbal que te ayudará a proyectar una mejor imagen.

•Piensa antes de contestar. Siempre habla con la verdad;entrevistadores, en muchos casos, pueden detectar algunas inconsistencias en lo que hablas y esto puede llegar a generar dudas acerca de tu credibilidad. Generalmente, el entrevistador procura generar confianza; nunca utilices palabras altisonantes o inapropiadas basadas en lo anterior. Habla cuando así se te indique y permíteselo también al entrevistador; procura no interrumpir. En ocasiones, no se puede tener una entrevista tan prolongada como se quisiera.

•Piensa positivamente, nunca hables mal de alguna empresa donde hayas laborado. Este punto es sumamente importante, ya que el entrevistador puede proyectar una mala actitud en el manejo de algunas situaciones.

•Muéstrate con una buena actitud ante cualquier situación.

Ing. Germán F. Carrillo Rosas
Gerente de SonoraJobs Reclutamiento y Consultoría

Miércoles, 01 Marzo 2017 20:52 Publicado en Valores

 

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El modelaje no es justamente imitación, sino apropiar lo que muchos ya han logrado con éxito, ya sea sus hábitos o técnicas y hacerlas propias, e incluso mejorarlas. Se trata entonces de comenzar a actuar, hablar y ordenar tus pensamientos y tu lenguaje como si ya fueras aquello que tanto deseas ser. A eso se le llama en Programación Neurolingüística: modelaje.

Por ejemplo: si yo admiro a Michelle Obama, no trataré justamente de imitarla y vestirme como ella; esto va más allá, se trata de investigar y ver cuáles son sus rituales diarios; qué es lo que ella hace para ser la gran mujer que es; qué hábitos de lectura y de ejercicio tiene, y qué plan de alimentación realiza.

Analiza tus rituales
Tony Robbins, conocido escritor y conferencista internacional, explica de forma sencilla qué es lo que diferencia a una persona que logra sus objetivos y otra que no. La respuesta es sencilla: son sus hábitos diarios, lo que hacen desde que se levantan hasta que se duermen. Él los llama rituales.
Tú puedes, entonces, investigar los rituales de las personas que más admiras, puede ser alguien cercano a ti o, por qué no, un líder internacional. Se trata de adoptar sus hábitos, como: qué hacen al despertar, cuántas horas invierten en dormir, entrenar y estudiar, y cuáles son sus pasatiempos; e incluso puedes modelar sus posturas al hablar, caminar y dirigirse a las personas. Comienza a hacer tuyos esos mismos rituales o hábitos, adaptados a tu estilo y sin perder tu esencia, claro.
Lo cierto es que sí existen características generales de las cuales podemos hablar en breve y poner en práctica.

Poses de poder
Analiza las posturas, la forma de caminar y de pararse de una persona exitosa; te darás cuenta de que su postura es abierta, pecho extendido y mirada hacia arriba. Cada vez son más los estudios que demuestran que algunas poses del cuerpo influyen en gran medida en obtener mejores resultados. Según Amy Cuddy, autora del libro Presence, pararse o sentarse de forma abierta, es decir con el pecho abierto, es lo que ella llama “pose de poder”, produce cambios significativos e inmediatos en tu química corporal. Después de solo dos minutos en una pose de poder, tus niveles de testosterona incrementan en un 20%, también provoca que tus niveles de cortisol, la hormona del estrés, caigan, lo que te permite manejar mejor las situaciones estresantes.

Nútrete de cosas buenas
Dentro de los hábitos de una persona exitosa también está el cuidar lo que come, este punto no se trata de perder toda tu energía en contar calorías ni tratar de conseguir un cuerpo envidiable, aquí se trata de darle a tu cuerpo los alimentos que lo nutrirán para tener un mejor rendimiento en tu día a día, que le aportarán vitalidad y que te harán pensar mejor.
Opta por lo más natural y menos procesado posible; vuelve a los orígenes de la alimentación humana: animales, granos, semillas, frutas y verduras. Así de simple, si es natural, te nutre; si está pasado por un proceso de industrialización, ya no le sirve tanto a tu cuerpo. Curiosamente, al comenzar a seguir estas simples reglas, tu cuerpo empieza a cambiar para bien, te sentirás más dinámico y rendirás más en tus rutinas diarias.
Pero no solo debes alimentarte bien, también tienes que ejercitar tu cuerpo: corre, camina, nada, baila o inscríbete a un gimnasio, lo que sea, pero ponte en movimiento; la idea es segregar endorfinas, promover la felicidad y disminuir el estrés.

Al nutrirse bien, no solo nos referimos a lo que entra por tu boca, hay que nutrirse también de buena información. ¿Lees?, ¿qué tipo de lecturas lees? Un hábito común de las personas exitosas es el hábito de leer diariamente mínimo media hora. Pero, ojo, lo que lees en redes sociales no cuenta. Que tu lectura esté fundamentada por buenos autores, busca libros buenos y que nutran.

¿Sabías que el cerebro, cuando almacena información, no distingue si son tus palabras o es alguien o algo externo? Él solo almacena lo que escucha, y esos son los recursos que salen de ti cuando lo necesitas. Con esto te quiero decir que también tienes que cuidar bien qué conversaciones tienes con las personas que te rodean. Busca personas que sumen, que estén en movimiento y haz a un lado a los que siempre se están quejando; suena fuerte, pero si quieres avanzar, tienes que hacerlo. Rodéate de los mejores y nútrete de sus experiencias, pero sobre todo: aliméntate de su entusiasmo.


En cuestión de las noticias, dedica solo un par de minutos para ver los hechos relevantes locales y a nivel mundial. No te enganches con los noticieros de la radio cuando manejes, opta mejor por audiolibros o por música con letras inspiracionales o alegres.


Nutre tu alma: un cerebro bien nutrido y un cuerpo ágil y en movimiento se potencian más cuando tu ser interior está bien fortalecido. Medita, ora, agradece y pide a ese ser supremo en el que creas; ten fe en él, pero sobre todo ten fe en ti, dite a ti mismo frases y palabras positivas al despertar, sea lo que sea, te lo mereces… prográmate y ponte en acción.

Acción más que palabras
Las personas de éxito logran sus objetivos porque actúan y son constantes, si fallan en algo, no invierten mucho tiempo lamentándose, simplemente lo vuelven a intentar o enfocan sus energías en un nuevo proyecto. Por lo regular son personas con rituales muy definidos.

Organiza tu agenda, despierta más temprano, ponle acción a tus sueños, comienza poco a poco, pero sea lo que sea en lo que estés trabajando, no des marcha atrás, recuerda que vale más avanzar lento pero seguro, que quedarse atascado y sin progresar.

 

L.C.C. Claudia López Aros es actual Gerente Comercial de Marketing Solutions y cuenta con Certificación Internacional de Programación Neurolingüística

 
 

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