Martes, 24 Diciembre 2013 16:45 Publicado en Valores

 

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Ana Elizalde
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Es un verdadero gusto ver cómo la mujer ha logrado avanzar, crecer y desarrollarse en terrenos donde antes era totalmente imposible, porque eran exclusivos del sexo masculino.

Conocer la historia de grandes mujeres en la política, las artes y el mundo empresarial nos motiva a soñar y creer que sí se puede, que podemos llegar muy lejos, historias como la de la señora Margaret Thatcher, Primer Ministro del Reino Unido de 1979 a 1990, y conocida mundialmente como “la dama de hierro”.

En repetidas ocasiones tomó decisiones que le costaron popularidad, pero al ver los resultados era re-elegida nuevamente; y trajo cambios al Reino Unido que sacaron adelante al país. Una mujer valiente y auténtica.
Me es admirable de ésta mujer, que no buscaba ser "aceptada", sino buscaba verdaderamente desarrollar sus capacidades para bien del país, siendo esto una clave para el éxito alcanzado.

Una problemática que puedo reconocer en nuestro medio, es el anhelar tanto ser "aceptada" que sacrificamos quien somos realmente, para ser, como los demás quieren que seamos.
Ser auténtica es un reto el día de hoy, cada día, cada momento y en cada circunstancia que enfrentamos, el ser auténticas no es cosa fácil, pero sí es totalmente alcanzable.

Sé auténtico

Según el diccionario, es ser genuino, cierto y verdadero. Realmente es dejar de lado apariencias, falsos títulos o capacidades, y lograr mostrarnos realmente como somos, sin máscaras o exageraciones.
Sería interesante que pensáramos un momento en las razones por las cuales intentamos aparentar algo que no es, exageramos lo que sí es verdad, e inventamos lo que creemos que nos hará agradables a los demás

Razones por las que imitamos:

1.- Porque al vernos en el espejo no nos gusta lo que vemos, no hemos podido aceptar lo que somos ni las capacidades que tenemos, tratando de disfrazar todo aquello que no nos gusta, con lo que quisiéramos haber tenido.

2.- Para ser aceptadas, creyendo que la única manera de que los demás nos acepten es inventado una "nueva yo".

3.- Por temor a ser rechazadas, no queremos exponernos a otro rechazo más.

Podríamos poner mil razones, pero cada una de éstas, nos llevarán a la misma sensación de tristeza y falta de valor, porque tú y yo fuimos creadas de una forma especial, para cumplir propósitos específicos, pero si no logramos aceptarnos y ser verdaderamente auténticas, éste propósito morirá con nosotras.

Ana María de Elizalde Directora de Mujeres de éxito, tel. 260-4468.

 

Miércoles, 18 Diciembre 2013 18:38 Publicado en Valores

 

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Nidia Santellanes madrigal
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“He fallado una y otra vez en mi vida, por eso he conseguido el éxito”, Michael Jordan

¿Qué es el éxito? ¿Cómo puedo saber si soy exitosa o exitoso? Para empezar, el pequeño Larousse lo define como “Resultado de una empresa, acción o suceso, especialmente buen resultado”. Sin embargo, el común de la gente tenemos nuestros propios parámetros para definir el éxito, la mayoría pensamos que tener buen trabajo, ganar dinero, tener casa, poder viajar, carro del año, tener fama y otras cosas asociadas con lo material son la clave para tener éxito. Pero, ¿quién no conoce personas que tienen buen trabajo, ganan mucho dinero, viajan, tienen carros del año y ropa de marca y no felices?

El proceso de la vida

¿Qué pasa entonces, qué es lo que nos da la pauta para ser exitosos? La vida es un proceso, un fluir dinámico, hay procesos que están relacionadas con el gozo, con el logro, con el éxito, hay otros procesos amargos asociados con la pena, la crisis, el fracaso. Creo que para lograr el éxito en nuestra vida, debemos entender éste no como un hecho solo y aislado, sino como el resultado de enfocarnos en lograr un objetivo determinado, que puede ser pequeño o grande y que su logro nos deja un sentimiento de satisfacción, alegría y felicidad personal que no puede compararse con nada.
¿Cómo se siente un estudiante después de entregar un trabajo o tarea que le tomó mucho tiempo, estudio y trabajo elaborar? ¿Cómo se siente un padre de familia en la graduación de su hijo, que su sueño era verlo convertido en profesionista? ¿Cómo se siente una madre cuando recibe a sus hijos de la escuela o del trabajo con una casa limpia, comida caliente y los hijos le platican sus quehaceres? El grado de satisfacción que logramos en lo que hacemos nos dice si el camino es el correcto. Sólo uno mismo puede ir evaluando si el objetivo que escogió realmente lo satisface, a veces llegamos a la final de la escalera y nos damos cuenta que la teníamos recargada en la pared equivocada.

No somos perfectos

Sí, en ocasiones nos equivocamos. Uno de los elementos indispensables del éxito es sin duda la acción, y para actuar se requiere valentía, pero como bien dice Michael Jordán “He fallado una y otra vez en mi vida, por eso he conseguido el éxito”. De nosotros depende si tomamos la actitud de aprender a convertir todos los momentos de nuestra vida en un aprendizaje que nos lleve a la automotivación o seguimos haciendo lo mismo con los mismos resultado, nunca es tarde, ni se es demasiado viejo para cambiar.
La responsabilidad de nuestras acciones es sólo nuestra y de nadie más. La clave del éxito está en nuestro interior, “el ser, hacer y tener”.

Nuestra vida la podemos conformar en cinco grandes esferas: la del trabajo (relación del desempeño), la del afecto (relación intima) la física o material (el vigor, la salud) la social (de relación con los demás) la espiritual (de relación personal) mantener la armonía en estos cinco rubros nos dará la pauta para ir generando sentimientos y actitudes positivas que nos marcarán el rumbo hacia la dirección correcta.

“Para tener éxito en la vida es necesario vivir bajo la actitud de aprender”, Mtro. José Cruz Ramírez.

Estamos aquí para aprender a ser felices y ayudar a otros a lograrlo, el empeño, la perseverancia, el trabajo y dedicación que pongamos en ello para lograrlo, nos conducirá por el camino del éxito. ¡Tú tienes todo el potencial para lograrlo!

¡Feliz Año Nuevo!
Nidia Santellanes madrigal, Directora Académica del Instituto de Investigaciones y Educación Continua

 

Miércoles, 11 Diciembre 2013 19:38 Publicado en Valores

 

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Ana Elizalde
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Es un verdadero gusto ver cómo la mujer ha logrado avanzar, crecer y desarrollarse en terrenos donde antes era totalmente imposible, porque eran exclusivos del sexo masculino.

Conocer la historia de grandes mujeres en la política, las artes y el mundo empresarial nos motiva a soñar y creer que sí se puede, que podemos llegar muy lejos, historias como la de la señora Margaret Thatcher, Primer Ministro del Reino Unido de 1979 a 1990, y conocida mundialmente como “la dama de hierro”.

En repetidas ocasiones tomó decisiones que le costaron popularidad, pero al ver los resultados era re-elegida nuevamente; y trajo cambios al Reino Unido que sacaron adelante al país. Una mujer valiente y auténtica.
Es admirable de esta mujer, que no buscaba ser "aceptada", sino buscaba verdaderamente desarrollar sus capacidades para bien del país, siendo esto una clave para el éxito alcanzado.

Una problemática que puedo reconocer en nuestro medio, es el anhelar tanto ser "aceptada" que sacrificamos quién somos realmente, para ser, como los demás quieren que seamos.
Ser auténtica actualmente es un reto, cada día, cada momento y en cada circunstancia que enfrentamos, el ser auténticas. No es cosa fácil, pero sí es totalmente alcanzable.

Sé auténtico

Según el diccionario, es ser genuino, cierto y verdadero. Realmente es dejar de lado apariencias, falsos títulos o capacidades, y lograr mostrarnos realmente como somos, sin máscaras o exageraciones.
Sería interesante que pensáramos un momento en las razones por las cuales intentamos aparentar algo que no es, exageramos lo que sí es verdad, e inventamos lo que creemos que nos hará agradables a los demás.

Razones por las que imitamos:

1.- Porque al vernos en el espejo no nos gusta lo que vemos, no hemos podido aceptar lo que somos ni las capacidades que tenemos, tratando de disfrazar todo aquello que no nos gusta, con lo que quisiéramos haber tenido.

2.- Para ser aceptadas, creyendo que la única manera de que los demás nos acepten es inventado una "nueva yo".

3.- Por temor a ser rechazadas, no queremos exponernos a otro rechazo más.

Podríamos poner mil razones, pero cada una de éstas, nos llevarán a la misma sensación de tristeza y falta de valor, porque tú y yo fuimos creadas de una forma especial, para cumplir propósitos específicos, pero si no logramos aceptarnos y ser verdaderamente auténticas, este propósito morirá con nosotras.

Ana María de Elizalde Directora de Mujeres de éxito, tel. 260-4468.

 

 
 

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