Viernes, 26 Mayo 2017 20:22 Publicado en Valores

 

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Una compañera de trabajo nos avisó el pasado viernes, a través del grupo de WhatsApp de la empresa, que llegó una película en las salas de Cinépolis y Cinemex de nuestra ciudad, destacando que el 100% de las entradas se destinarán a niños mexicanos con cáncer o enfermedades graves; “¡nunca ha sido tan fácil y entretenido ayudar! ¡Gracias por difundir!”, nos dijo. Mencionó también que Paco Arango es el director de la película titulada “Lo que de verdad importa”, quien además es el creador de la Fundación Aladina, que trabaja a favor de niños con cáncer. Y bien, siendo un gran aficionado al séptimo arte, veo la atractiva oportunidad de difundir el mensaje por la misma red social en que se me reveló, acudir a ver la historia y escribir un artículo sobre el tema, con el cual aporto mi granito de arena para ayudar a dicha causa benéfica.

Así fue como decidí ver la película el pasado sábado, 20 de mayo, en compañía de una linda amiga que también se entusiasmó con la idea. Visitar una sala de cine siempre provoca una lluvia abundante de endorfinas en mi cerebro, o sea: me pone feliz, y en esta ocasión doblemente feliz, por ayudar a niños que padecen cáncer.

“Lo que de verdad importa” es un bello título que nos puede remitir por si solo a algunas reflexiones: ¿cómo son nuestros viajes de cada día? y ¿a qué le damos más valor en nuestra cotidianidad, en nuestro trato a quienes nos rodean y el cuidado que nos damos a nosotros mismos y a nuestro entorno? La historia es linda, tierna y positiva, el protagonista es un joven hombre inglés llamado Alec (Oliver Jackson Cohen) con un negocio de reparación de aparatos eléctricos, “the healer” (el curandero), pero ciertamente un negocio mal atendido, que más bien es el pretexto para disfrutar de la vida con mujeres comprometidas, lo que combinado por su afición al alcohol y las apuestas se traduce en una vida desordenada, sin rumbo y con deudas.
En este escenario, llega el misterioso tío Raymond (Jonathan Pryce), que no conocía, y le hace una propuesta extraña pero tentadora: lo invita a viajar hasta Canadá, a la provincia de Nueva Escocia, el hogar de sus antepasados y vivir un año completo en ese lugar a cambio de saldar sus deudas. Y así, motivado por el acoso de sus acreedores, acepta el trato. En Canadá, es recibido en un pequeño pueblo y conoce a una linda chica Cecilia (Camilla Luddington), quien es la veterinaria del lugar. Una vez que ella sabe a qué se dedica, le sugiere que ponga un anuncio en el periódico del pueblo para promocionar sus servicios. A partir de ahí inicia un proceso de sanación donde el más sorprendido es el propio protagonista.

El viaje del joven Alec, que literalmente y como metáfora, lo lleva a descubrir valores que le enseñan a vivir más feliz, a transformar un rostro con el entrecejo fruncido a uno con sonrisa. Al igual que el director, guionista y productor de la cinta, pero en la vida real, Paco Arango decide también comprometerse con una buena causa donde “mancharse las manos” donde pueda donar su tiempo y devolver parte de la suerte que ha tenido en la vida, a decir de él mismo y pide ayuda a un amigo para que le aconseje. Así, un miércoles por la tarde del año 2001, visitó el Hospital Infantil Niño Jesús en Madrid.

Posteriormente a esa experiencia transformadora, nació en el año 2005 la Fundación Aladina, que proporciona apoyo integral a través de asistencia psicológica, material y emocional a niños y adolescentes enfermos de cáncer y a sus familias en España. Dicha fundación es el mayor patrocinador de Barretstown en España (un hermoso castillo en Irlanda), uno de los campamentos de la red Serious Fun Children´s Network, que cada año hace posible que más de 120 niños enfermos españoles puedan visitarlos.

Si usted ve la película, verá que en ella el Señor Paco Arango hace una distinción al actor Paul Newman, fundador de dichos campamentos en 1988, después de responderse a las preguntas: ¿y si los niños gravemente enfermos tuvieran la oportunidad de volver a ser sencillamente niños? ¿De divertirse y nada más? Los cuales llegan a niños de más de cincuenta países de los cinco continentes. La canción original “We take our fun seriously”, que cierra la película, ha sido compuesta por Paco Arango e interpretada por Jaime Lou Stenzel, joven intérprete de 14 años de edad, es dedicada a Paul Newman y se convertirá en el himno de estos campamentos.

Por último, es importante destacar que los ingresos de taquilla de esta película, dentro de nuestro país, serán destinados para dos instituciones mexicanas: una de ellas es “Casa de la amistad”, albergue para niños con cáncer y sus familias, y “Va por mi cuenta”, que provee de una comida nutritiva al día donde atienden a mujeres embarazadas o lactando, para cuidar la alimentación de los bebés desde la gestación hasta los 16 años de edad.

Así que la invitación está hecha, como dice Paco Arango: “yo no sé cuándo fue la última vez que fuiste al cine y dijiste acabo de hacer el bien, pues eso ya es posible viendo Lo que de verdad importa”. Esta película aún se encuentra en el cine, así que corre a verla hoy mismo.

Efrén Díaz Cubillas

Viernes, 28 Abril 2017 18:23 Publicado en Valores

 

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Sabemos lo difícil que puede ser encontrar trabajo en la actualidad; la demanda de empleo es tan grande que las empresas se ven en la necesidad de recurrir a largos procesos para la selección de nuevos empleados. Es aún más complicado, cuando dejaste algún tiempo de trabajar y te sientes fuera de forma, o cuando te ves en la necesidad de buscar empleo después de haber trabajo durante muchos años en la misma empresa.

Prepárate para buscar empleo y no dejes que tu cabeza se llene de pensamientos negativos. Te presentamos algunos consejos que te ayudarán a conseguir ese trabajo que tienes en mente.

•Mantente actualizado
Trata de estar al tanto de las novedades que surgen en tu profesión. Recuerda que la formación profesional no termina en la escuela. Toma cursos o talleres que te ayuden a estar en forma en tu carrera.

•Búsqueda online
La mayoría de las ofertas de trabajo se encuentran en Internet; en algunas empresas, el proceso de selección inicia en páginas como Linkedin. Por esa razón, es necesario que tengas presencia en esta y en otras redes más. Internet te permite estar en contacto con la gente y crear vínculos, además de brindarte información.

•Sé flexible
Una vez que empieces a buscar trabajo, es necesario que te muestres abierto a nuevas posibilidades y exigencias de mercado laboral. Las empresas valoran muy positivamente la candidatura de aquellos postulantes que se muestran predispuestos a asumir ciertas responsabilidades, como la movilidad geográfica o la especialización en un campo profesional concreto.

•Concéntrate en el puesto
Enfócate en los conocimientos que tienes del puesto que solicitas, ya que solo de esta manera le harás ver al reclutador que tu experiencia es una de tus fortalezas y ventajas competitivas para la vacante en cuestión.

•Llama a tus contactos
La edad nos da grandes amistades y contactos que pueden conectarnos con oportunidades laborales. Recurre a excompañeros de trabajo y pídeles consejos o pregúntales por posibilidades de empleos.

•Aprende cosas nuevas
No pierdas el tiempo esperando una llamada telefónica. Utiliza tu tiempo libre para tomar ese curso que pospusiste en el pasado o aprende algo nuevo, como un idioma o un taller intensivo de tecnología. Haz que las posibilidades crezcan.

Redacción AMIGA

 

Martes, 28 Marzo 2017 18:43 Publicado en Valores

 

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Hace unos días tuve una conversación con una amiga en la que me comentaba lo decepcionada que estaba con ella misma por haber elegido como esposo a un hombre que en el día a día no era el tipo de persona con el que ella había soñado estar casada. Pasé dos horas sentada escuchado sus quejas de cómo su esposo hacía cosas que la sacaban de quicio.

Salí de aquel café pensando en que el 50% de la responsabilidad de que su relación no fuera como la soñó era suya. Ella esperaba que su esposo fuera este hombre que cumpliera a cabalidad con la lista de atributos físicos y emocionales que ella había ido creando en su mente desde joven, de manera que esto, lo hiciera el hombre ideal para ella y el calificado para hacerla feliz. ¿Logran identificar lo absurdo de esa última oración?

El príncipe azul
Me atrevo a decir que todas nosotras hemos llegado a poner nuestra felicidad en el hecho de encontrar a ese príncipe azul exactamente como lo soñamos. Tampoco pedimos tanto, ¿verdad?, simplemente un hombre dulce y amoroso con su familia; un ejemplo a seguir para nuestros hijos, buen amigo y buen amante, y que sobre todas las cosas nos sea fiel hoy y siempre.

Y aunque igual que ustedes tuve esa lista en mi mente por años, temo decirles que esa es la raíz del problema de no tener a nuestro lado el hombre que soñamos. Esperamos que nuestra pareja sea un modelo que se ajuste a nosotras, a lo que consideramos que es el ideal de un hombre. Como cuando vamos a una tienda en busca de unos zapatos y esperamos encontrarlos exactamente como los queremos.
La falsa idealización
Desde niñas nos enseñan a ser como nuestros padres esperan que seamos. Desde el primer día medimos y señalamos lo que nos gusta y lo que no nos gusta de aquellas personas. Pero si nos detuviéramos a pensar que nuestras parejas son personas que también están en un proceso de crecimiento y evolución, y que nosotras como sus compañeras podemos aportarles de una manera incalculable a su trabajo interior, tendríamos el poder de convertirnos en su verdadera “otra mitad” en lugar de convertirnos en las juezas que les dictaminan cómo y cuándo hacer las cosas.

Si en lugar de criticar que el hombre con el que estamos no tiene todas las cualidades que esperamos encontrar, nos preocupáramos por conocerlo mejor, la relación se convertiría en un trabajo mutuo y no en una espera o reclamo constante para que él sea lo que esperamos.

Los cuentos de princesas nos dieron el mal ejemplo de que el príncipe llegará a salvarnos en el momento preciso. Pero al crecer nos dimos cuenta de que la realidad es otra. Despertamos en un mundo donde el príncipe es un ser humano con dudas, miedos, inseguridades, cambios de temperamento y sueños propios, es decir, con la misma cantidad de defectos y virtudes que nosotras.

Las invito a ver sus relaciones como espacios compartidos, donde cada uno tiene la misma responsabilidad con el otro. Pensemos que nuestros príncipes también necesitan en momentos que sus princesas los rescaten. Y que, a medida que fomentemos un ambiente equilibrado en nuestras relaciones, construiremos un “nosotros” constante y sólido que tendrá más oportunidad de ser para siempre.

Maritza Rodríguez es actriz de talla internacional, reconocida por su participación en El señor de los cielos; así mismo, es modelo y especialista en negocios. Actualmente, Maritza realiza un blog, lo puedes encontrar en la siguiente página: maritzarodriguez.com. Youtube: Con M de Mujer by Maritza

 
 

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