Martes, 30 Mayo 2017 18:51

Una alianza necesaria

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El hogar y la escuela son los dos principales contextos en los que se desarrolla un niño. El núcleo familiar es el primer contacto que se tiene con un agente socializador y en él inicia su proceso de aprendizaje. Al ser los dos ámbitos principales del desarrollo del ser humano es de suma importancia que ambos contextos inicien y mantengan una alianza sólida durante todo el proceso de educación formal.

La relación familia-escuela es imprescindible para potenciar el desarrollo emocional, social y cognitivo del infante. Debe ser una relación constructiva de respeto y apoyo mutuo, pero, sobre todo, debemos tener claro que es una relación colaborativa y que somos parte de un mismo equipo con un objetivo en común: el sano desarrollo infantil.

El trabajo colaborativo es lo que mayormente define una alianza familia-escuela exitosa, y para que se dé hay que tener en cuenta:

Comunicación bidireccional
Los padres (o tutores) deben estar siempre abiertos a lo que la escuela tiene que decir, así como acercarse a la institución directamente para aclarar dudas, hacer preguntas y otorgar información relevante de la salud física y emocional del niño. De igual manera, el educador debe mantener informado a los padres acerca de las actividades que se están llevando a cabo en la escuela, las que se tienen pensadas realiza, así como de los avances y áreas de oportunidad que su hijo o hija experimenta. La comunicación debe ser eficaz, asertiva, continua y permanente.

Roles y responsabilidades
Es sumamente importante entender que entre más claros estén los roles y nos hagamos responsables de nuestras actuaciones, más rápido será el impacto en la conducta y desempeño de los niños.

Apertura
Ambas partes debemos saber que el actuar del pequeño es consecuencia de nuestra influencia y de las expectativas que tenemos de él. En la medida en la que estemos abiertos a recibir observaciones del otro sobre nuestro actuar, seremos capaces de hacer un análisis y, por consecuencia, modificaciones en la crianza o nuestra práctica docente para potenciar el máximo desarrollo de los pequeños.

Reconocimiento del trabajo
Es imprescindible reconocer la labor y la importancia de ambos contextos en la vida de un pequeño. Los docentes deben reconocer el trabajo y la dedicación de los tutores, y los tutores reconocer a la institución educativa por su influencia en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Triada educativa
La alianza es una relación de tres (familia, escuela y estudiante) donde el principal protagonista es el estudiante; su actuar, opinión, preocupaciones, dudas e inquietudes son igual de importantes y deben tomarse en cuenta. Un buen conocimiento y desarrollo de sus capacidades emocionales fortalecerá las bases para generar y aumentar su motivación por aprender, observar, experimentar, cuestionar y crear.

La alianza entre familia y escuela fortalece y facilita la enseñanza y el aprendizaje; potencia sentimientos de seguridad y motiva a los pequeños a ser conscientes de la labor educativa que realizan sus padres y maestros.

 

Jessica Martha Muciño López

Psicología con Máster en Psicopedagogía

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