Jueves, 22 Agosto 2013 20:43 Publicado en Familia

 

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El regreso a clases en los niños por un lado genera emociones de inquietud, ansiedad y curiosidad, por el otro, genera también expectación y alegría por lo que se va encontrar

Nidia Santellanes
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¿Cómo te fue con las vacaciones de verano? ¿Ya terminaron o están por empezar? ¿Descansaste? ¿Cargaste pilas para retomar la rutina de este nuevo ciclo escolar? ¿O ni siquiera las has podido gozar porque andas preocupada por todo lo que te falta hacer para preparar el regreso a clases?
Sin duda, para todas las mamás, las vacaciones llevan su dosis de estrés, para las que se van de vacaciones tienen muchas cosas que dejar listas y, para las que se quedan, igual tienen que planear cómo van a organizarse para que la vuelta a clases no sea tan apabullante en lo económico y en el tiempo, dejando para lo último lo más importante. Se junta todo: inscripciones, libros, uniformes, mochilas, cuadernos, loncheras, zapatos y un etcétera, etcétera, bastante largo.

Organízate con tiempo
Las palabras mágicas para no estresarnos son planear, organizar y controlar. En esto la escuela ayuda mucho, en el sentido que desde que se termina el ciclo escolar ya nos entregan las listas de lo que se necesita para el siguiente año. Esto nos permite ver qué es aprovechable de lo que tenemos y que habrá que comprar nuevo. En esto es importante que el niño esté involucrado para que se le vaya haciendo conciencia en que hay cosas reciclables, no todo es úsese y tírese, hay muchas cosas que se pueden renovar con sólo pegar pedrería, colgar listones, usar calcomanías para hacer el cuaderno o la mochila diferentes.

Por eso hay que hacer listas y palomear qué sí sirve para el otro año y qué no. Ya con conciencia clara de lo que vamos a comprar hay recorrer almacenes para hacer comparaciones de precio y escoger no lo más barato sino lo más durable y resistente al niño. Si tu presupuesto te lo permite anticípate y ve comprando poco a poco para no desembolsar todo el dinero de un jalón.

El regreso a clases en los niños por un lado genera emociones de inquietud, ansiedad y curiosidad, por el otro, genera también expectación y alegría por lo que se va encontrar. Es importante que el niño participe en todo el proceso de compra de útiles, uniformes, mochilas etc.; ayuda a que él se vaya haciendo a la idea que nuevamente va regresar a ella.

En cuanto a ti mamá, sé que es difícil, sobre todo si trabajas, porque hay que sacar tiempo de no sé dónde para hacer compras que el fin de semana en ocasiones no se pueden hacer. Cuántas veces no quisiera uno comprar todo a la vez en el mismo lugar, sin embargo, esto no es posible.

Hazlo con entusiasmo
Por muy abrumada y estresada que te sientas, antes que nada hay algo que nunca debes perder y eso es el entusiasmo, esa chispa motor de todo lo que hacemos y que es una combinación de alegría, vitalidad y perseverancia, que nos permite no caer en la monotonía, y en el aburrimiento, que hace que veamos las cosas con otro enfoque. Ese entusiasmo es lo que te permite que pienses en organizarte para planear el gasto y el tiempo tuyo y de la familia.

Tómalo con calma, paso a paso, y realiza todas aquellas actividades que realmente harán más eficiente tu trabajo de mamá; prioriza qué es para hoy y qué es para toda la vida, a veces le damos importancia a cosas que no la tienen y olvidamos aquellas que dejan su impronta grabadas en las mentes y corazones de los que nos rodean y amamos. Sé flexible contigo y con lo que te rodea. A veces exigimos a los demás y nos auto exigimos a nosotros mismos con implacabilidad, olvidando que no somos perfecto. Serénate y tranquilízate te sentirás más relajada, más contenta, con más animo de enfrentar este periodo de entrada a clases, y eso se reflejará en la paz tu hogar y en ti. ¡Feliz regreso a la escuela mamá!

Nidia Santellanes es Licenciada en Administración de Empresas, tiene Maestría en Administración y en Psicología Gestalt. Es coach Multidimensional certificado por la International Coach Federation.

 

Miércoles, 21 Agosto 2013 21:18 Publicado en Familia

 

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Lizeth Navarro
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Nuestros hijos necesitan de un proceso de adaptación para su regreso a clases. Los padres de familia somos los primeros y principales educadores, por lo tanto está en nuestras manos favorecer las condiciones necesarias para el ingreso a un nuevo ciclo escolar. Estas son algunas pautas que podemos tener en cuenta a la hora de ayudarlos:

1 Actitud positiva
Con una semana de anticipación, los papás debemos hablarle a los niños de todas las cosas positivas que tiene el entrar nuevamente al colegio: sus amigos, los maestros, las actividades, el recreo, los festejos de cumpleaños, etc., de manera que vayamos logrando que anhelen que llegue ese día.

2 Hora de dormir
Este es uno de los principales problemas a la hora de adaptarse. De preferencia dos semanas antes del ingreso a la escuela se debe establecer en casa nuevamente su horario de dormir, manteniéndose firme. Es importante establecer un horario que se debe cumplir para el baño, la puesta de pijama, la cena, la lavada de los dientes y el momento de hacer oración.

3 La televisión
Es recomendable que una semana antes de comenzar clases se comience a reducir el tiempo que los hijos ven televisión en el hogar, ya que pronto destinarán más tiempo a las tareas escolares y a las clases extracurriculares. Si la televisión permanece en la recámara de tus hijos, se sugiere sacar la televisión a otra habitación, ya que les será muy difícil apagarla y no cumplirán con su horario de dormir.

4 Hacerlos responsables
Antes del ingreso a clases es importante establecer las reglas de responsabilidades de cada hijo según su edad. Por ejemplo: preparar el uniforme la noche anterior, tener listo en el refrigerador su lonche o refrigerio, terminar la tarea y tener su mochila lista con los materiales necesarios.

5 Actividades extracurriculares
Las clases extracurriculares generalmente no son para afianzar el trabajo académico de la escuela, sino para desarrollar otros aspectos de la vida del niño, como por ejemplo, desarrollar su talento en el arte, deportes, idiomas, etc. Si notas que tu hijo no se ha adaptado al ingreso al colegio, dale un respiro en sus actividades extracurriculares mientras se adapta a sus rutinas diarias.

6 Alimentación
Una alimentación balanceada contribuye de manera positiva en el proceso de aprendizaje. El desayuno de nuestros hijos debe ser nutritivo para ayudar a que se concentren mejor durante sus clases en su jornada escolar. Durante el recreo, se sugiere prepararles refrigerios sanos. Una vez que hayan llegado a casa después de haber asistido a la escuela es importante que en nuestro hogar se prepare un almuerzo saludable y una cena ligera, ya que una buena alimentación es vital para que estén atentos en sus actividades a realizar por las tardes.

Aunque estas ideas pueden parecer muy sencillas, llevarlas a la práctica demandará disciplina, constancia, esfuerzo, entre otras cualidades más; al mejorar en una de ellas, se tendrá un efecto multiplicador en todas las demás. ¡Vale la pena asumir el reto!

 

Lizeth Navarro Vázquez, maestría en educación, desarrollo de proyectos educativos.

 

Miércoles, 14 Agosto 2013 17:38 Publicado en Familia

 

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I. La principal escuela está en casa. Un niño necesita aprender de sus padres los hábitos para valerse por sí mismo en el mundo adulto. Los padres no podemos pretender que nuestros hijos realicen cosas que nosotros no practicamos.

II. Educar significa dar ejemplo. No solo es ofrecer una serie de valores y explicaciones, sino llevarlos a la práctica para que, cuando ellos sean padres, continúen con nuestros pasos. Educar es seducir por encantamiento, ejemplaridad y valores.

III. El No es una palabra constructiva. Hay que saber apreciar el valor de los límites, ya que la autoridad nos ayuda a crecer con paso seguro. Por el contrario, la falta de unos límites claros desconcierta a los niños.

IV. El tiempo es el mejor regalo. No existe nada más valioso que pasar unas horas al día con nuestros hijos, escuchar sus preocupaciones y compartir sus aficiones. Ninguna compensación material puede suplirlo.

V. La madurez es controlar deseos y retrasar gratificaciones. Si no nos dejamos arrastrar por los primeros impulsos, estaremos tomando el control de nuestra vida y gozaremos de verdadera libertad. El que es fuerte gobierna sus impulsos y controla posibles arranques de ira.

VI. La paciencia y la medida son grandes brújulas de vida. La voluntad, los sentimientos, la sexualidad y la inteligencia deben estar regidos por estas cualidades para disfrutar de una vida plena y serena.

VII. No vivimos solos. Educar en la cooperación con los demás y en el valor del respeto sienta las bases para una vida satisfactoria y empática en comunidad. Mira siempre qué puedes hacer por el familiar más cercano, aunque lo conozcan demasiado bien.

VIII. Nuestra autoestima es el mayor tesoro. Enseñar a valorarse a uno mismo, a respetar la propia libertad y la de los demás es un eje fundamental para transitar por el camino de la armonía. Autoestima es confianza y seguridad.

IX. El pensamiento positivo rompe barreras. Los estímulos constructivos hacen más por la motivación de los pequeños que el castigo y el lenguaje negativo repetido. Aprende a ver más lo bueno que lo malo.

X. No invoquemos el futuro y amemos el presente. Enseñar a nuestros hijos a disfrutar el hoy y el ahora, a hacer las cosas con tranquilidad, es una vacuna contra la ansiedad y la insatisfacción.

Tomado del libro No Te Rindas escrito por Enrique Rojas.

 

 

 
 

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