Miércoles, 03 Julio 2013 17:47 Publicado en Familia

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 Campamentos de verano

Autor: Carlos Martín Vidal Ornelas

http://www.grupoorvi.mx

El verano es la época del calor y de las vacaciones, esto último desafortunadamente no siempre es parejo para todos y hoy en día la mujer desempeña un rol más fuerte en la economía familiar que ser solo ama de casa, dejando así un detalle importante a considerar: qué hacer los hijos en las mañanas.

Si bien es cierto que el descanso y el tiempo libre les puede sentar muy bien a los jóvenes, el no estar ocupados fácilmente se puede convertir en ocio, y si ese tiempo no es bien aprovechado y no se cuenta con la guía de una figura de autoridad, puede llevar a la vagancia y compañías no muy provechosas.

Sin embargo, esto no debe ser un problema, en estas épocas y por la misma situación expresada anteriormente, cada vez son más los campamentos de verano que abren sus puertas a los jóvenes que están de vacaciones.

Pero, ¿Cuál es la ventaja de llevar a mis hijos a un campamento de verano? Primero que nada, los niños pueden mantener sus mentes ocupadas en actividades productivas que sirvan para su desarrollo. También, dependiendo del campamento, pueden aprender a llevar a cabo algunas actividades que pueden resultar útiles a futuro.
Otra importante ventaja de los campamentos, es que los jóvenes aprenden a relacionarse con personas nuevas y considerando que la duración de estos campamentos generalmente no es mayor a unas cuatro semanas, esta relación debe forjarse más rápido, motivando a los niños a evitar la timidez.

Es importante mencionar que no todos los campamentos de verano son adecuados para todos los niños, para poder seleccionar el campamento correcto es necesario conocer las personalidades y actitudes de nuestros hijos.

Tipos de campamento:

• Los campamentos deportivos que como su nombre lo indica, promueven la actividad física en los muchachos.

• Los campamentos urbanos; son aquellos en los que se realizan actividades de esparcimiento o bien que se les enseñan cosas como por ejemplo manualidades, los campamentos artísticos también caen dentro de esta categoría.

• Los campamentos externos los cuales son recomendados para jóvenes de una edad un poco más avanzada, probablemente rondado los diez años, ya que en este tipo de campamentos, los muchachos salen de casa y duermen donde se les asigne en el propio campamento. Este tipo de actividad es bueno para promover la autonomía.

• Campamentos de idiomas son aquellos en los que se enseña una lengua extranjera.

Cada tipo de campamento tiene sus propias ventajas y pueden llegar a ser muy útiles, sin embargo, es necesario que el joven en cuestión se relacione positivamente con las actividades a realizar y que no se sienta forzado a asistir, no hay que perder de vista, que los muchachos están de vacaciones de la escuela. Además de las ventajas anteriormente descritas, todos los campamentos deben tener otra característica: ser divertidos.

No olvidemos que todo lo que se intenta aprender debe estar sustentado por el interés para que el conocimiento o habilidad pasen a formar parte de nuestras capacidades, por ello es que hay elegir cuidadosamente el campamento en el que vayamos a inscribir a nuestros hijos.

Jueves, 27 Junio 2013 18:35 Publicado en Familia

 

familia27dejunio

 

Olvídate de la televisión
Si quieres resultados distintos, no hagas siempre
lo mismo

Guadalupe Cortez López
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¿Qué les parece si en lugar de estar frente a la televisión invirtiéramos nuestro tiempo en otras actividades más provechosas?

La frase común en las vacaciones al quedarnos en casa es “estoy aburrida”, considero que quien se aburre es porque no le saca buen provecho a su tiempo, porque hay una y mil cosas que hacer con él.

Bien, entonces manos a la obra. Aquí les daré algunos tips de qué hacer en el verano en tu tiempo libre y siempre estén ocupados, en lugar de aburridos frente a la “cajita negra enajenante” llamada televisor.
Propuestas para todos los gustos en las que podemos emplear esas horas que actualmente pasamos enfrente de la tele:

1. Aprende a tocar un instrumento musical.
2. Pasea en tu bicicleta.
3. Escucha la ya tan vieja radio.
4. Escribe un artículo o un cuento que sea de tu agrado:
5. Pinta tu cuarto
6. Aprende sobre los árboles y flores nativas de tu zona.
7. Planta algo.
8. Ve a Caminar.
9. Lee un libro.
10. Visita amigos y familiares
11. Diviértete jugando juegos de mesa.
12. Planea una salida al campo o a la playa.
13. Ve a observar aves, tómales fotos.
14. Arregla algo que desde hace tiempo quieres arreglar y que por estar en el trabajo, atendiendo las labores diarias del hogar o en la escuela no lo has podido hacer
15. Visita tu ciudad, y conoce lugares que a pesar de que vives ahí jamás los has visitado.
16. Envíale un correo electrónico a un amigo(a) o familiar que hace mucho no lo contactas.
17. Aprende a hacer algún postre.
18. Goza de un momento de silencio.
19. Canta y hazlo fuerte.
20. Revisa tu armario la ropa que no uses, utensilios de cocina, juguetes, etc. llévala a la parroquia de tu colonia o a alguna institución de beneficio social.
21. Comienza un diario.
22. Juega a las cartas al solitario.
23. Haz algún objeto de artesanía para regalar, busca en internet la forma de elaborarlo, elige lo que más te guste.
24. Observa el cielo por la noche usando binoculares. Observa la luna.
25. Arma un rompecabezas.
26. Aprende sobre una cultura diferente.
27. Toma fotografías.
28. Organiza tus fotos que hace años tienes guardadas en un cajón.
29. Asiste a una obra de teatro o al cine
30. Haz ejercicios físicos
31. Repara o renueva un mueble.
32. Lee poesía. Intenta aprender de memoria aquellos poemas que más te gusten y grábalos.
33. Ve a zumba que anda tanto de moda.
34. Mira el atardecer o la salida del sol con un amigo o amiga, o tú solo(a).
35. Reúnete con amigas y amigos para comentar un libro que hayan leído todos.
36. Organiza una tertulia.
37. Cambia las macetas de las plantas a las que le haga falta.
38. Intenta cultivar en macetas plantas aromáticas y medicinales.
39. Escucha música.
40. Conoce el centro cultural de tu colonia e implícate en alguna de sus actividades.
41. Participa de las actividades del centro social ecologista.
42. Aprende un idioma.
43. Haz un balance de tus gastos superfluos.
44. . Visita exposiciones.
45. Aprende las propiedades de las plantas medicinales. Prueba a utilizarlas.
46. Confecciona un botiquín alternativo con remedios caseros y plantas.
47. Aprende a reparar tu propia ropa.
48. Lee el periódico.
49. Toma clases de cocina.
50. Disfruta de momentos de no hacer nada.
51. Planifica tu dieta: organiza un menú equilibrado.
52. Pasea por el parque.
53. Ordena tu biblioteca.
54. Intercambia libros y música con tus amigos.
55. Estudia alguna materia que te llame la atención.
56. Practica un deporte en equipo.
57. Estudia cómo reducir el gasto energético en tu casa. Llévalo a la práctica.

 


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Miércoles, 19 Junio 2013 16:25 Publicado en Familia

 

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Laura Bustamante

Día a día vamos viviendo junto a nuestros hijos y los vamos marcando. Nada influye tanto en la persona como una madre y rara vez nos detenemos a pensar qué clase de huella les estamos imprimiendo en su personalidad. Lo que marcamos en nuestros hijos difícilmente se planea con una estrategia, resulta del encuentro natural de la convivencia cotidiana entre dos personas. ¿Cómo te marcó tu madre, qué huella te dejó?. Lo que una mamá marca pesa mucho en la memoria y en los afectos, en la propia personalidad. Y las ausencias, los vacíos, también pesan como si fueran contenido.
¡Qué misión tan grande la de una madre!, si fuéramos conscientes de lo que sucede en el encuentro con nuestros hijos la humanidad sería otra. El rol de una madre pesa mucho porque está a cargo de personas. A la mujer, decía Juan Pablo II, se le ha confiado mucho, se le ha confiado la humanidad.

Más allá de las heridas que hemos causado a nuestros hijos o aquéllas que hemos recibido está siempre la posibilidad de amar y enmendar el daño que pudimos haber causado.
De acuerdo a la definición de Alfonso López Quintás, el ser humano es el fruto de sus encuentros. El ser humano que eres depende de con qué realidades o personas te has encontrado y estás llamado a realizar nuevos encuentros. Y si la mamá es el primer ser humano con quien nos encontramos y le va a dar sentido al resto de nuestros encuentros, imagínate la importancia que tenemos como madres.

Pero, ¿qué es el encuentro? El encuentro son todas aquellas realidades que tocan el alma y que enriquecen la personalidad. Las realidades como la música, la pintura, el teatro, el deporte, la literatura, etc. tocan el alma. Mucho influye también en nuestra personalidad el encuentro con otras personas, pero sobre todo el encuentro de cada persona con Dios.
A veces cuando los hijos no se comportan de acuerdo a nuestras expectativas, sobre todo en la adolescencia, nos cuesta trabajo decirles que estamos orgullosos de ellos, sin embargo necesitan saber que los aceptamos como son y que siempre estaremos a su lado para ayudarlos a mejorar.

Las madres sabemos que amamos a nuestros hijos, pero necesitamos hacérselos sentir cuando les hablamos, los acariciamos e incluso cuando los corregimos. Si ellos tienen la experiencia del amor desde el inicio de su existencia es más fácil que descubran el amor de Dios, pues al sentir que su madre lo ama con ese amor incondicional, que lo acepta a pesar de sus errores y defectos, aprenderá la forma de encontrarse con Dios y con los demás.
Si a través de nuestro ejemplo llevamos a nuestros hijos al encuentro con Dios estarán protegidos de la manipulación del ambiente, les ayudará a dar sentido a su vida, conocerán el valor de la persona y protegerán su autoestima porque se sentirán amados por Dios.

 

 
 

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