Viernes, 11 Diciembre 2015 20:41 Publicado en Decoración

 

 

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Gregorio Cañedo Luna
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La cocina es el centro de encuentro de muchas familias, sobre todo en estas fechas. Renovar tu cocina es un buen momento para reorganizar, limpiar y hacerla funcional, y por supuesto, modernizarla para que luzca fabulosa en ésta época de ricos banquetes y reuniones. Una cocina funcional te garantiza mejores y felices momentos al cocinar, te sentirás más relajada y eficaz.

En estos tiempos encuentras muchas opciones en diseño, acabados, materiales y colores. Tómate tu tiempo, elige con calma y analízalo. Recuerda que es un área de suma importancia para tu familia.

Ahora bien, además del diseño debes considerar siempre estas áreas esenciales:

1.-Área de almacenamiento de alimentos.

2.-Área de trabajo o preparación de alimentos.

3.-Área de ollas y sartenes.

4.-Área de cubiertos y vajillas.

5.-Área de limpieza y basura.

6.- Espacio para los electrodomésticos como: microondas, refrigerador, estufa y campana.

Visualízate cocinando, piensa en tu comodidad. Que las cosas te queden a la mano y puedas ordenar todo de forma práctica.

Tips.

- Los objetos deben ser guardados cerca de donde serán utilizados. Por ejemplo: los cucharones y sartenes cerca de la estufa.

- Cestas y contenedores colaboran en la maximización del espacio. Prefiere aquellos que sean transparentes para que puedas conocer el contenido y la cantidad.

- Utiliza los organizadores de cajones con divisiones para una mejor visualización y orden.

- Al menos una vez al mes haz una depuración de los productos que almacenas, así evitarás la acumulación y tendrás más espacio.

Existen lugares especializados y profesionales donde podrás pedir una asesoría completa y te darán una guía sobre cómo maximizar tu espacio dejándolo funcional y agradable para ti y tu familia.

Gregorio Cañedo Luna Director y propietario de Alcloset.

Miércoles, 30 Septiembre 2015 19:33 Publicado en Decoración

 

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Marissa Sandoval
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Además de ser un elemento que brinda vida a cualquier lugar, las plantas tienen múltiples beneficios para la salud de tu familia y tuya. Sala, comedor, cocina y hasta el baño puede tener un pequeño espacio para agregar una plantita que más que ser parte de la decoración, contribuyen a la producción de oxígeno y armonía de ese espacio.

Evitan que te enfermes: Las plantas evitan la acumulación de polvo, así que siéntete tranquilo si pasas por un resfriado, ya que éstas limpian el ambiente de las partículas de polvo y contaminación.

Felicidad: La naturaleza es sinónimo de vida. Las plantas ayudan a mejorar el estado de ánimo, como el hecho de que alguien te obsequie un ramo de flores.

Un remedio para todo: Puedes plantar algunas como sábila, manzanilla o ruda que son plantas medicinales y te pueden servir en caso de un malestar. Recuerda los remedios de los abuelos donde la naturaleza constituía parte fundamental para aliviar cualquier síntoma.

Sazón para tus recetas: Sin necesidad de ir al supermercado puede tomar elementos como la albaca y el orégano para darle ese toque especial a un platillo. Puedes crear un pequeño jardín de interior para tener en tu cocina, que además de ser un bonito objeto de decoración será parte del sazón en tu comida.

Trabajando con total relajación: Tener plantas en tu lugar de trabajo ayuda a relajarte y reducir el estrés laboral. Esto te ayudará a tener un mejor rendimiento y ser más productivo.

Visita un vivero y pregunta por las plantitas que se adaptan al interior del hogar, verás cómo pueden cambiar el ambiente de alguna habitación y mejorar el ánimo de a quienes rodee.

Viernes, 21 Agosto 2015 16:45 Publicado en Decoración

 

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Sergio Otero

Al momento que decidiste casarte, la primera incógnita que viene a tu mente es: ¿en dónde vamos a vivir? La compra de una casa es en sí la adquisición de unos de los activos de mayor trascendencia para una persona, ya que abre la oportunidad de formar un patrimonio, aporta la sensación de seguridad no sólo para la pareja, sino también para la familia; y es a partir de este momento que se inicia el proceso de formar una comunidad en una sociedad.
Sin embargo, el adquirir una casa no es un asunto sencillo, y el motivo es por el monto de su costo. En caso de que no tengas en tu cuenta la cantidad solicitada por el valor de venta, existe la oportunidad de adquirirla con la ayuda de un financiamiento.

Es importante comprender esto último, el crédito que se te otorga por una vivienda es por una parte del valor de la misma, el resto la debes cubrir de manera independiente de la institución de crédito que te proporcione el financiamiento. En este tema el enganche será fundamental para que determines el tipo de casa que deseas.

Un crédito hipotecario es un financiamiento por una cantidad hasta un máximo del valor de la vivienda, por lo que aunque hay un máximo, no existe un mínimo de crédito. Entonces deberás adquirir un crédito de acuerdo a la cantidad que puedas asumir; y esto es relacionado con el pago mensual o mensualidad del crédito. El pago mensual es el tema a discutir aquí, ya que dependerá de la cantidad que estés dispuesto a separar de tus ingresos a un largo plazo.La regla de las instituciones es ofrecer crédito donde el pago mensual resultante no rebase el 25% del ingreso líquido del acreditado, o un 30% ,en caso de que sea un ingreso conyugal. Este cálculo es el resultado de la relación entre monto de crédito, plazo y tasa de interés.

Mis recomendaciones a tus dudas:

1- No quiero estar pagando una deuda toda mi vida
La mejor estrategia es siempre contar con liquidez, es decir, tener disponibilidad de efectivo. Esto último lo da el plazo, el cual entre más largo, más baja la mensualidad por el mismo monto de crédito. Es mejor estar siempre en condiciones de poder estar pagando, en caso de desear disminuir el plazo, aprovecha que todos los bancos aceptan pagos adelantados o abonos de capital, los cuales además de disminuir tu deuda, le restan meses al plazo. “Recuerda, entre menor el plazo, mayor el pago”.

2- ¿La casa de mis sueños o la casa que me alcance?
Primero debemos saber que el valor de la casa y el monto de financiamiento son dos cosas distintas. El segundo es un cálculo resultado de tu ingreso, el plazo y la tasa de interés; en otras palabras, te financian de acuerdo a tu capacidad de pago y no por el valor de la casa. Si el financiamiento rebasa el valor de la casa, el banco generalmente te presta en promedio hasta un 85% del valor y el resto lo pagas como enganche. Normalmente ocurre lo contrario, por tanto deberás ahorrar o conseguir la diferencia del valor de la casa y monto de crédito al que tengas acceso. Si tienes prestaciones como Infonavit o Fovisste existen productos financieros donde se aprovechan estos fondos como enganche. Para conocer tu capacidad de crédito utiliza los simuladores que ofrecen los bancos en sus páginas web y revisa tu prestación laboral.

3- Voy a utilizar todos mis ahorros para el enganche
Si la casa es usada, es probable que esté equipada, pero si es nueva vas a necesitar bastante de tus ahorros para equiparla. Normalmente las casas nuevas no vienen provistas con lo esencial para que puedas inmediatamente hacer tu mudanza. Debes calcular los costos de los muebles de la cocina, closets, boiler, aire acondicionado, pisos o alfombras, además de los muebles. Normalmente requieres el doble que lo que solicitan de enganche en equipamiento, por lo que debes reconsiderar lo que usarás para ello.

4- Quiero tener la casa lista al momento de casarme
Si no tienes el dinero suficiente, mejor espera cuando estés listo. Juntar para el enganche no lo es todo, también el mudarte a la casa nueva cuesta. Es mejor rentar un departamento que de oportunidad de ir ahorrando que hacerte de una casa de la cual pudieras arrepentirte después. Si ambos están trabajando, es posible ahorrar en un plazo más corto de lo que crees lo que necesiten, siempre y cuando se lo propongan.

5- Vamos a comprar la casa que podamos comprar entre los dos
De mi propia experiencia como ejecutivo de crédito hipotecario, es riesgoso el adquirir un monto de crédito de acuerdo a un plan de pago mancomunado. Aunque sea un máximo del 30% del ingreso de los dos, en caso de que por algún motivo alguno no pueda o tenga ingresos, se convertirá entonces el pago mensual en una carga muy importante, posiblemente hasta un 50% del ingreso del cónyuge que tenga todavía trabajo.

 
 

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